Enviar
Alianza que requiere atención


El triunfo de Hugo Chávez en el referendo constitucional celebrado en Venezuela el domingo es seña clara del fortalecimiento del bloque de izquierda en América Latina, una realidad que Costa Rica no puede ignorar.
Tras un intento fallido en 2007, Chávez podrá presentarse a las elecciones de 2012 y a las que sigan merced a una enmienda constitucional que posibilita la reelección indefinida, aprobada en el referendo.
El mismo día del referendo del domingo pasado, en el que el “sí” superó al “no”, con un 54,85% frente a un 45,15% de los votos, Chávez se declaró precandidato para 2012, con el fin de consolidar el “socialismo del siglo XXI”.
Antes que él, el ecuatoriano Rafael Correa y el boliviano Evo Morales culminaron con éxito los procesos de modificación constitucional que impulsaron para “refundar” sus países.
Las nuevas constituciones de Ecuador y Bolivia, aprobadas en referendos en setiembre de 2008 y enero de 2009, respectivamente, también contienen artículos que van a permitir a Correa y Morales permanecer más tiempo en el poder si los votantes depositan en ellos su confianza, aunque no de manera ilimitada como en Venezuela.
Tanto en Bolivia como en Ecuador, los presidentes quedaron habilitados para permanecer dos periodos consecutivos en el poder, es decir una única reelección inmediata.
Morales ya ha dicho que será candidato en las elecciones del 6 de diciembre de 2009 y Correa se inscribió para las generales del 26 de abril de este año.
Los eventos en la región andina no son ajenos a Costa Rica. La integración del país a Petrocaribe, la iniciativa energética impulsada por el Presidente venezolano, está todavía pendiente.
Además, varios países centroamericanos han optado por unirse a la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), el proyecto que Chávez propone como contraparte a la frustrada Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Como resultado de su integración al ALBA, Nicaragua fue elegida como el sitio para albergar una refinería petrolera que será construida por Venezuela.
Aunque la crisis mundial deprima actualmente los precios del barril de crudo, la escalada sin precedentes que experimentó el petróleo durante los últimos años bien podría repetirse.
El fortalecimiento del bloque de mandatarios ideológicamente unidos, cuyos lazos con los vecinos del istmo se estrechan con beneficios para sus pueblos, es un fenómeno al que las autoridades nacionales deben prestar atención.
Ver comentarios