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Viernes 17 Marzo, 2017

Alianza de Oportunidades

Durante las últimas tres décadas, los gobiernos de Costa Rica han apostado de manera decidida por la inserción del país en el comercio internacional. Desde la entrada en vigencia del primer Tratado de Libre Comercio (TLC) con México en 1995, se han suscrito 13 acuerdos comerciales más, entre los que destacan el TLC con Estados Unidos (CAFTA-DR), el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (AACUE) y el TLC con China. Esta apertura comercial le ha permitido al país tener acceso preferencial a más de 2,5 billones de habitantes y al 67% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial.
Bajo esa misma línea, Costa Rica apostó por la Alianza del Pacífico (AdP). En 2012 fue aceptado como país observador y en 2014 se firmó la declaración para iniciar el proceso de adhesión. Ese mismo año, nuestro país construyó un muro ideológico que no ha sido posible derribar —hasta ahora—, e impidió culminar la adhesión.
La coyuntura macroeconómica cambió y Costa Rica debe actuar de forma preventiva y proactiva. La elección presidencial en Estados Unidos parece venir acompañada de vientos proteccionistas, por lo que nuestro país debe diversificar su comercio, a fin de no depender tanto de una economía cuyo presidente pretende restringir las importaciones y la salida de inversiones. Los norteamericanos siguen siendo nuestro principal socio comercial, destino del 40% de las exportaciones y fuente de dos terceras partes de la Inversión Extranjera Directa.
Contrario a lo que pasa en el Norte, en la región Asia-Pacífico se defiende el libre comercio y se apuesta por una mayor integración. El presidente de China, Xi Jinping, así lo manifestó en su ponencia en el Foro Económico Mundial de Davos el 17 de enero del presente año. Por ello, la AdP representa una excelente oportunidad para posicionarse en una zona con un alto potencial de desarrollo económico.
La AdP se vislumbra como la apuesta comercial regional más importante en los últimos años, por sus mecanismos de articulación económica y política, además de las características especiales que posee y los objetivos que persigue: Construir un área de integración profunda e impulsar un mayor crecimiento, desarrollo y competitividad, son ejemplo de ello.
Este grupo conformado por México, Perú, Colombia y Chile, representa gran cantidad de oportunidades para Costa Rica: acceder a un mercado de más de 200 millones de personas con un creciente poder adquisitivo; generar encadenamientos productivos para las pequeñas y medianas empresas; optar por becas para estudiar en las mejores universidades de Latinoamérica, entre otras.
No se debe condicionar ni posponer más la adhesión de nuestro país a tan importante bloque. Los nuevos vientos soplan hacia el Pacífico y hacia allá es donde Costa Rica debe zarpar una vez que el barco llamado “Alianza del Pacífico”, anclado por tres años, encuentre un capitán que tome el timón y decida enrumbar a este país al camino del desarrollo económico y de las oportunidades.

Jason Chaves Víquez
Asesor económico
Cámara de Comercio de Costa Rica