Alex Salmond: “Perdedor de elecciones escocesas”
Alex Salmond nació en 1954 en la monumental ciudad escocesa de Linlithgow, hijo de una madre conservadora y un padre laborista. AFP / La República
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 Alex Salmond: “Perdedor de elecciones escocesas”

Carismático, pragmático y temperamental, el socialdemócrata Alex Salmond, ministro principal de Escocia, se le desvaneció por un margen mayor del esperado su sueño, la independencia escocesa, en el referéndum del pasado jueves lo que le ha llevado a anunciar un día después su dimisión.
En el referéndum, que tuvo una participación récord de casi el 85% del censo, según el recuento oficial, un 55% de los residentes en esta región británica que ejercieron su derecho a voto marcó con un "no" la papeleta en la que se preguntaba si Escocia debía ser un país independiente, mientras que casi un 45% apoyó el "sí".


Tras conocerse su derrota en la consulta, el dirigente independentista anunció que dimitirá como líder del Partido Nacionalista Escocés (SNP) y como primer ministro del Gobierno autónomo que defendía la ruptura con el Reino Unido.
El veterano político, que gobierna en mayoría en Escocia desde 2011, dijo que dejará el cargo en el congreso anual de su partido, que se celebrará del 13 al 15 de noviembre, cuando se elegirá a su sucesor o sucesora, y que la región se beneficiará de un nuevo liderazgo" en la nueva fase de negociación con Londres para lograr más autonomía.
Una sorprendente mayoría absoluta en 2011 en las elecciones escocesas con el SNP llevó a este popular político nacionalista, de 59 años, a atreverse a lanzar al Gobierno de Londres el mayor de los órdagos: un referéndum sobre la independencia.
A pesar de que nadie subestima la capacidad del perseverante político para conseguir lo que se propone, muy pocos creían en ese momento que podría convencer a los escoceses para respaldar por mayoría el fin de 307 años de historia compartida con el Reino Unido.
El tozudo y sonriente político, el dirigente que más tiempo lleva al frente del Gobierno escocés, más de siete años, ya ha conseguido que su nombre entre en los libros de historia y el compromiso de que Escocia obtendrá más autonomía si gana el "no".
Durante la campaña fueron constantes sus ataques al "equipo Westminster", en referencia a la élite política inglesa, a la que ha acusado de sobornar con promesas de última hora ante su avance en los sondeos, al tiempo que se le ha reconocido su éxito para vender una propuesta positiva, frente al negativismo del "no".
Alex Salmond nació en 1954 en la monumental ciudad escocesa de Linlithgow, hijo de una madre conservadora y un padre laborista.
Fue en la elitista Universidad de St. Andrews donde se curtió en sus enraizados ideales nacionalistas y se licenció en Económicas e Historia.
Después de unos años de trabajo para el Royal Bank of Scotland, en 1979 consiguió su primer escaño como diputado en Londres por el entonces dividido Partido Nacionalista Escocés.
Después de volver a Edimburgo y asumir el mando en 2005 de una organización vista por los electores más como contrapeso que como una opción real de gobierno, Salmond consiguió ganar las elecciones dos años después.
El 16 de mayo de 2007 hizo historia al convertirse en el primer nacionalista elegido primer ministro de Escocia, aunque tuvo que gobernar en minoría y no pudo entonces convocar su prometido referéndum de independencia.
La gestión de Salmond convenció a los escoceses por su empeño en elevar la voz de la región y enfrentarse a los partidos de Londres, además de por medidas muy populares como la gratuidad de los medicamentos y la universidad.
En los siguientes comicios, en 2011, arrasó como no lo ha hecho nadie en la corta historia del nuevo Parlamento escocés, en funcionamiento desde 1998, con una clara mayoría absoluta.
Su expansiva faceta política -sus apariciones públicas y en medios de comunicación son constantes- contrasta con una actitud casi de secretismo en lo que respecta a su vida privada.
Salmond exhibe sin complejos su amplio conocimiento de la historia de Inglaterra y siempre ha dicho que, aunque Escocia se independice del Reino Unido, quiere que la reina Isabel II, de 88 años, siga siendo la jefa de Estado, la cual pronunció el pasado jueves que se mantenía neutral ante los resultados, pero esperaba que los escoceses tomaran la mejor decisión.
En el otro continente, Barack Obama presidente de los Estados Unidos celebró la victoria del “No” y felicitó por su participación activa y completa en el ejercicio de la democracia.
"Deseamos continuar nuestra fuerte y especial relación con toda la gente de Gran Bretaña e Irlanda del Norte mientras encaramos los desafíos que enfrenta el mundo", concluyó Obama.
También agregó que "a través del debate, la discusión y apasionadas pero pacíficas deliberaciones, nos recordaron al mundo las enormes contribuciones de Escocia al Reino Unido y al mundo y respaldaron mantener a Escocia dentro del Reino Unido".
Alex Salmond alega que el petróleo y gas del mar del Norte y el contexto de la Unión Europea hacen a Escocia, un territorio de poco más de cinco millones de habitantes y unos 80 mi kilómetros cuadrados, más que autosuficiente.
Sin embargo, Dos millones de los 3,6 millones de residentes en Escocia que ejercieron su derecho al votd -un récord absoluto de participación del 84,5 %- decidieron en la consulta del jueves que esta región continúe perteneciendo al Reino Unido.

Edimburgo/EFE


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