Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 1 Octubre, 2013

Seguir apuntalando el actual modelo exportador sin crear un vínculo con el resto de la economía, es continuar profundizando en las brechas de productividad y sociales


Reflexiones

Ajustes en el modelo de desarrollo

El modelo de desarrollo basado en el fomento de las exportaciones y de la inversión extranjera directa ha dado mucha riqueza y permitido al país una transformación de una economía pequeña, cerrada y poco diversificada en su producción y comercio exterior a una economía con alta competitividad y muy diversificada en su estructura exportadora. Ciertamente, el resultado de todo esto han sido nuevos empleos e industrias, particularmente las que se han ubicado en zonas francas y los negocios tecnológicos y financieros del país.
Ciertamente el crecimiento ha sido razonable y en momentos donde no tenemos restricción externa, la economía ha crecido en valores superiores al 4%.
Sin embargo, las consecuencias de dicho modelo están claras, el empleo no asociado con el sector exportador, que resulta ser la gran mayoría, no se ha beneficiado de los aumentos en productividad y tenemos amplios sectores de la población que han quedado excluidos de los beneficios de la inversión extranjera y del bienestar, producto de las mayores exportaciones.
El modelo de desarrollo es entonces un factor de divergencia social, cada vez que existen nuevas oportunidades, estas se concentran en ese 20% de los trabajadores calificados y altamente competitivos. Resultado de lo anterior, cada vez se ensancha más la brecha entre los que tienen empleo y riqueza y los que siguen en niveles bajos de productividad en el comercio, la agricultura o la industria local.
Es por eso que seguir apuntalando el actual modelo exportador sin crear un vínculo con el resto de la economía, es continuar profundizando en las brechas de productividad y en las brechas sociales que le siguen.
¿Cómo evitar lo anterior?; definitivamente tenemos entonces que enfrentar la tarea de modernizar la producción, la infraestructura y por supuesto, las capacidades competitivas y de conocimiento, de tal manera que las industrias llamadas tradicionales y dedicadas al mercado interno, puedan subir su productividad, generando al mismo tiempo más empleo de calidad y cerrando las brechas de productividad y de equidad.
El Estado tiene entonces un papel central, se tiene que invertir en más ciencia, más tecnología y propiciar más innovación en los sectores tradicionales, fortaleciendo las pymes, los encadenamientos productivos e impulsando el emprendedurismo, con financiamiento y mayores esfuerzos de política productiva.
Es esencial romper el círculo de la pobreza y la desigualdad, si bien mantener la protección social resulta indispensable en el corto plazo, en el mediano y largo plazo, la única solución a la pobreza es crear más empresa, más empleo y más riqueza y garantizar con ello, una adecuada gestión distributiva a favor de crear para quienes hoy no lo tienen, mayores oportunidades.

Leiner Vargas Alfaro
www.leinervargas.com