Enviar
Ai Weiwei agita con un “So Sorry”
El más renombrado artista actual chino y también uno de los más críticos con su régimen, concentra en Múnich su última obra

Berlín
EFE

El artista y activista chino Ai Weiwei reapareció en Múnich, un mes después del derrame cerebral sufrido por una paliza policial en su país, al frente de la exposición titulada “So Sorry” en la que arremete tanto contra China como contra los responsables de la crisis económica mundial.
Un mes después de ser operado de las lesiones sufridas en el cráneo, el artista presentó la muestra en la Haus der Kunst —“Casa del Arte”-— y que incluye varias gigantescas instalaciones especialmente diseñadas para ese museo.
La primera, “Remembering”, ocupa una superficie de 100 metros de largo por 10 de ancho en la fachada del edificio y está formada por 9.000 mochilas de colores, alegóricas de los niños muertos al derrumbarse sus escuelas por el terremoto de Sichuan, en 2008.
La segunda, “Rooted upon”, se encuentra en una sala interior y está formada por centenares de ramas de árboles milenarias, con las que simboliza la progresiva destrucción de “las cosas buenas de este mundo”, en palabras del artista.
Ambas instalaciones están complementadas con fotografías de anteriores trabajos de Ai en todo el mundo.
El título de la exposición, “So sorry”, remite directamente a lo que califica de “cultura de la disculpa”, con que clase política y ámbito económico han respondido a la crisis económica global provocada por ellos mismos.
El artista fue atacado en un hotel por fuerzas de seguridad chinas, según sus palabras, para evitar que atestiguara en el juicio contra un activista que defendió a las víctimas del seísmo.
Ai había exigido a las autoridades chinas que investigaran la corrupción en el sector de la construcción, en relación con el desplome de 7.000 escuelas, en las que murieron más de 5.000 niños.
El artista participó en el diseño del “Nido de Pájaro”, como se conoce la cúpula del estadio olímpico concebido por el equipo de arquitectos suizos Herzog & De Meuron.
Finalmente no acudió a la inauguración de los JJOO de 2008, por considerarlos un espectáculo de propaganda para el régimen chino.
Ver comentarios