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Ahorro de brasileña Rousseff convence a Moody’s

El empeño de la presidenta Dilma Rousseff en reducir los costos crediticios convence a Standard and Poor’s y a Moody’s Investors Service en tanto las reducciones de tasas podrían ahorrarle a Brasil unos $24.200 millones anuales en servicios de la deuda.
Los pagarés gubernamentales vinculados a la tasa Selic de referencia constituyen el 27% de los $913.000 millones de la deuda pública local, según el Tesoro Nacional. Por cada punto porcentual de declinación de la tasa, el costo de los servicios de las obligaciones cae 10.400 millones de reales en 12 meses, dijo el banco central en abril.
Los operadores apuestan a que las autoridades reducirán la tasa a un récord de 8% este año luego de bajarla 3,5 puntos porcentuales, a 9%, desde agosto.
Moody’s y S&P dicen que las reducciones de la tasa impulsarán las finanzas de Brasil en momentos en que los inversores se deshacen del real y compran bonos vinculados a la inflación ante el temor de que el intento de Rousseff de reanimar el crecimiento incremente los precios al consumidor. Si bien la inflación anual se ha desacelerado al nivel más bajo en 19 meses -5,10%-, ha excedido el punto medio de la banda objetivo del país desde septiembre de 2010. Brasil, que gasta un porcentaje mayor de la recaudación impositiva en los servicios de la deuda que Rusia y México, mantendrá su tasa por debajo del 10% hasta diciembre de 2013, indican los futuros.
“Por lo que parece, se mantendrá por debajo del 10 por ciento y se está definiendo una nueva referencia”, dijo Mauro Leos, analista jefe para Brasil de Moody’s, por teléfono desde Nueva York. “Un nivel más bajo de tasas de interés es algo positivo para el gobierno si se lo puede mantener y no genera inflación”.
La calificación Baa2 que otorga Moody’s a Brasil y su equivalente BBB de S&P son los segundos grados de inversión más bajos.
Moody’s tiene perspectivas positivas en relación con Brasil y planea volver a analizar esa posición en el segundo semestre de este año, dijo Leos.
Los inversores extendieron las estimaciones de costos crediticios inferiores a 10% luego de que Rousseff redujera los retornos de las nuevas cuentas de ahorro el 3 de mayo. La medida da al banco central margen para reducir aun más las tasas sin llevar los rendimientos de los bonos locales por debajo de los retornos de las cuentas de ahorro, lo que llevaría a los inversores a abandonar la deuda gubernamental y empresarial local y a volcarse a los depósitos.
La tasa brasileña ajustada por inflación, que es de 3,9%, es la segunda más alta entre las grandes economías del Grupo de los 20 después de Rusia, según datos que recopiló Bloomberg.
Rousseff dijo el 1 de mayo que es “inaceptable” que Brasil tenga las tasas de interés más altas del mundo. El presidente del banco central, Alexandre Tombini, dijo el 9 de mayo en una declaración que la entidad tiene “completa autonomía” en lo que respecta a las decisiones sobre tasas de interés.

Bloomberg 

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