Logo La República

Jueves, 15 de noviembre de 2018



EDITORIAL


Agricultores en problemas

| Viernes 22 julio, 2011




Aumenta el calor de la “olla a presión”. Hay que gerenciar en el caos, y ello, además de estrategias novedosas requiere objetivos y metas muy claras

Agricultores en problemas

Los sectores productivos de la sociedad siguen caminando. El consumo interno es el principal motor de la economía nacional actualmente.
No obstante, los gastos del gobierno siguen incrementando y también aumenta el calor de lo que este medio ha llamado una situación de “olla a presión”.
Esto se debe a que en realidad el país se encuentra estancado en asuntos de vital importancia que, aunque aparenten ser atendidos, no están solucionándose adecuadamente y los agobiantes problemas no han hecho más que seguir creciendo.
Además de la seriedad de la crisis en la Caja, otros sectores también están en problemas.
Lo que ocurre en la Caja, más allá de los reclamos de su personal, debe ser atendido como lo que es, un asunto de enorme trascendencia nacional que no admite ni dilaciones ni excusas para definir soluciones que le devuelvan su buen funcionamiento, sana administración y la necesaria estabilidad financiera.
Pero hay otros sectores también en crisis. Ese es el caso de los agricultores, que no solo están en ebullición, como lo dice una nota de este medio ayer, sino que, de no recibir atención podría recurrir a medidas de presión extremas, a todas luces inconvenientes en cualquier momento, pero que en la actual situación del país no harían más que agregar presión a la “olla” que parece a punto de estallar.
Por ejemplo, la nueva tasación de las tierras de uso agrícola, especialmente en el caso de los pequeños productores, que supuestamente se resolvería de algún modo para no condenarlos a abandonar la tierra y dirigirse a engrosar los cinturones de pobreza urbanos, es un asunto que no pareciera estar resuelto.
Muchos otros tópicos están impidiendo salir adelante a los agricultores, que no al no ver solución a sus problemas deciden unirse en agrupaciones como la recién nacida Cámara Nacional Hortícola.
La propia Viceministra del ramo acepta que hay mucho que se puede hacer, pero no se advierten acuerdos y medidas que alivien al menos la situación de los agricultores.
Sabemos que son épocas difíciles y que lo más probable es que no funcionen medidas que en otros tiempos hubiesen sido útiles, porque las crisis se originan en profundos y veloces cambios que sufren no solo la sociedad costarricense sino el mundo.
Pero es indispensable poder gerenciar en el caos, y ello, además de estrategias novedosas requiere objetivos y metas muy claras que, en este caso, consisten en trabajar sobre un proyecto país que, al contar con la aprobación de la mayoría de los costarricenses, sea apoyado por el grueso de los sectores también. Esto solo puede hacerse, además, cuando impera la transparencia y la sociedad lo comprueba.