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Miércoles, 21 de noviembre de 2018



BLOOMBERG


Agresiva bajada de tipos en EE.UU.

| Miércoles 23 enero, 2008



Agresiva bajada de tipos en EE.UU.


Washington- La Reserva Federal de Estados Unidos bajó ayer las tasas de interés en 0,75 puntos, de emergencia y por sorpresa, en un intento de frenar la recesión, mientras el presidente George W. Bush negocia con el Congreso un plan de medidas para reactivar la economía.
El recorte fue el mayor en más de dos décadas y dejó las tasas en el 3,50%, el nivel más bajo desde setiembre de 2005.
Pese a la contundencia de la medida, el índice Dow Jones de Nueva York llegó a caer ayer más de 400 puntos (3,23%) y cerró con pérdidas del 1,02%, ante las dudas sobre la efectividad que este recorte puede tener en una economía aquejada de fuertes desequilibrios, además del endeudamiento de los hogares, el aumento del desempleo y la crisis inmobiliaria.
El presidente Bush, que el pasado viernes bosquejó un paquete de medidas por unos $145.000 millones para reactivar la economía, se reunió ayer en la Casa Blanca con dirigentes demócratas y republicanos, con los que analizó las medidas que deben ponerse en marcha.
Al inicio del encuentro, Bush se mostró confiado en que su Gobierno y el Congreso encontrarán “un terreno común” para elaborar un paquete de medidas que sea “lo suficientemente grande y efectivo” como para reactivar la economía y evitar la recesión.
El plan del presidente Bush incluye rebajas de impuestos que, sin embargo, no beneficiarían a las familias con ingresos bajos, y los demócratas proponen una ampliación del subsidio por desempleo y del programa de c
upones para alimentos.
El secretario del Tesoro, Henry Paulson, dijo ayer ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos que se necesita, y rápido, un conjunto de medidas que tengan impacto inmediato.
Paulson se mostró optimista acerca de un entendimiento entre el Ejecutivo y el Congreso, que está controlado por la oposición demócrata.
La reducción de la tasa de interés interbancario de corto plazo fue decidida ayer por el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal, que maneja la política monetaria de Estados Unidos, un día después de que los mercados mundiales se desplomaran por el temor a una recesión en la mayor economía del mundo.
Asimismo, la Reserva rebajó en tres cuartos de punto la tasa de descuento, que es lo que la autoridad monetaria cobra a los bancos comerciales por sus préstamos de corto plazo, y que quedó en el 4%.
Esta fue la primer
a vez desde los ataques terroristas de setiembre de 2001 que la Reserva aflojó su política monetaria sin esperar a las reuniones regulares de su Comité de Mercado Abierto, que ocurren cada seis semanas.
Ha sido además la mayor rebaja de las tasas de interés entre esas reuniones desde 1984.
A pesar de la acción, los mercados se desplomaron en la apertura en Estados Unidos, y algunos analistas cre
en que se necesitará un empujón más firme de parte del Gobierno para impedir que la economía entre en recesión.
El año pasado cerró con la mayor inflación a nivel de mayoristas en 26 años en Estados Unidos y el mayor aumento de precios a nivel de consumidores en 17 años.
En el mismo periodo, los salarios de los trabajadores, ajustados por inflación, bajaron un 0,9%, en lo que supone la mayor pérdida de poder adquisitivo desde 2005.
“La oleada de ventas en los mercados financieros globales desde el lunes refleja la falta de confianza en la capacidad del presidente Bush para comprender lo que ocurre”, sostuvo Christian Weller, profesor de política pública en la Universidad de Massachusetts y miembro del Center for American Progress, un grupo de estudios en Washington.
Weller explicó que desde 2001 los ingresos familiares en Estados Unidos no suben y las familias “han acumulado volúmenes de deuda sin precedentes”.
“El Gobierno federal ha incurrido en enormes déficit por los recortes de impuestos a los ricos y las guerras en Afganistán e Irán”, añadió.
Según el experto, “desde marzo de 2001 los inversionistas extranjeros han financiado casi el 80% del déficit federal de Estados Unidos”.
A esto se suma el elevado déficit comercial, que equivale al 5% del Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos, que se financia con préstamos en el exterior y la venta a extranjeros de activos estadounidenses.