Agónico boleto de España
Jesús Navas anota el penal que le da el triunfo España en penales. Gianluigi Buffon no le llegaba. Lluis Gene-AFP/La República
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Agónico boleto de España

La campeona del mundo accede al Maracaná con sufrimiento y fortuna en los penaltis

España accedió a la final soñada de la Copa Confederaciones, en Maracaná ante Brasil, tras poner de su parte una vez más el factor fortuna en la tanda de penaltis final (7-6), luego de un gran duelo sin goles ante Italia, que volvió a demostrar que es la selección que más hace sufrir a la Roja.

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Cinco años después el destino tenía deparado otro momento imborrable para la generación de oro del fútbol español. De nuevo Italia y unos penaltis. Como en los cuartos de final de la Eurocopa 2008 el día que España se liberó y desató su época dorada. Otro empate sin goles. Con más sufrimiento por el perfecto planteamiento de Italia que se topó con Iker Casillas y acabó llorando su mala fortuna en suerte última, con Jesús Navas de héroe sentenciando una tanda de penaltis perfecta hasta el fallo del central Bonucci.
La personalidad de España le lleva a querer la pelota. La buscó de inicio, cuando Pedro avisó con un disparo cruzado. Desde los primeros compases se vio que Italia tenía muy clara la lección. Colocación perfecta para asfixiar en la elaboración, robo y salida en velocidad. Maggio era su baza.
Los minutos y la falta de ideas generaron ansiedad. El escenario se posicionaba a favor de Italia. Fue cuando Sergio Ramos lideró la defensa y emergió la figura de Iker Casillas.
Casillas demostró que mantiene intactos los reflejos ante el cabezazo de Maggio. Cada minuto llegaba un susto. De Rossi volvía a rematar una falta. Marchisio lo imitaba.
Italia se estrelló en Casillas. Al min. 36 dejó una de esas paradas salvadoras. Maggio estaba en todas y su cabezazo colocado se encontró la estirada del capitán cuando el balón se encaminaba a la red.
Respondió Torres en una acción individual. Xavi tocó el balón y el “Niño” recibió de espalda, se marchó con calidad y su disparo de zurda se fue cruzado.
La segunda no podría ser peor para la Roja. Prandelli vio a España en el alambre y fue por ella. Al descanso quitó un central, Barzagli, para meter un medio, Montolivo. En la partida de ajedrez reaccionó Del Bosque metiendo un extremo. Llegaba el momento de Navas.
Fue un soplido de aire fresco para España, que debió buscar más. Desequilibró siempre y Buffon comenzó a intervenir. Tras un disparo al lateral de la red de Iniesta, el primer tiro entre palos de la Roja llegó al min. 58 cuando Navas disparó abajo.
El panorama había cambiado pero a España le faltaba un plus en lo físico. Lo intentó Iniesta tirando de orgullo.
El cansancio marcaba el bonito duelo de fuerzas. Se levantó Italia por momentos. A balón parado. Con Pirlo como perfecto ejecutor. Tras varios intentos, Chiellini remató cerca.
Pero fue España la que acabó perdonando. Una duda en la salida de Buffon la desaprovechó Pedro y Piqué lanzó a las nubes.
Llegaba la prórroga y España impuso su potencial. Lo hizo tras el mayor susto, un latigazo al poste de Giaccherini a los tres minutos del inicio.
Se levantó la Roja, con protagonismo para los centrales en las ocasiones. Piqué tuvo dos, Ramos otra. Luego Iniesta picó un balón a la espalda del rival, donde Alba apareció con velocidad para enganchar un disparo que rozó el travesaño.
Mata la tuvo desde la frontal y la suerte dio la espalda con un disparo lejano de Xavi que Buffon desvió a mano cambiada y repelió el palo. El portero italiano se creció en el final, sacando abajo un disparo cruzado de Navas. Javi Martínez perdonó y llegaban los penaltis.
Cinco años después del momento que cambió la historia. Del día que Casillas enterró los fantasmas del pasado. En esta ocasión el protagonismo no era para él. Candreva desató una tanda perfecta chutando a lo Panenka. Ningún lanzador fallaba. Los nervios se desataban. Tras seis aciertos el central Bonucci disparó a las nubes. Era la hora de Navas y no falló. España estaba en una nueva final. Tiene en su mano reivindicar el estilo que domina el mundo ante Brasil y en Maracaná.

Fortaleza, Brasil/EFE

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