Adúlteros: Internet es chismosa y no olvida
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Adúlteros: Internet es chismosa y no olvida

La autopista de la información facilita los amoríos pero también se ha convertido en su tumbe.

El romance del dimitido director de la CIA David Petraeus con su biógrafa Paula Broadwell no solo ha arruinado su brillante carrera sino que ha puesto sobre aviso a otros adúlteros: Internet es chismosa y no olvida.Su anuncio ha causado una conmoción pero también ha puesto de relieve una gran verdad del siglo XXI: la autopista de la información facilita los amoríos pero también se ha convertido en su tumba.Los agentes del FBI descubrieron el intercambio de correos íntimos entre Petraeus y su antigua amante en una cuenta de Gmail que ambos compartían.Quienes deciden llevar vidas paralelas han encontrado en Internet un cómplice perfecto en sitios como Facebookcheating.com, o AshleyMadison.com, cuyo lema es “la vida es corta. Ten un affaire”.Pero a Petraeus y a otros en su situación se les olvida que, según los gurús de la tecnología, aun cuando uno borra un mensaje electrónico, este deja una huella indeleble en el disco duro de la computadora.Asimismo, los mensajes instantáneos, fotos o textos compartidos en Facebook o Twitter también tienen una especie de marcador electrónico que puede ser rastreado con mucha facilidad en cuestión de minutos.Toda transacción realizada en Internet o con cualquier medio electrónico deja una pista del usuario, sin importar a qué extremo llegue para proteger su identidad, según los expertos.Es algo que saben muy bien quienes contratan a investigadores al tramitar un divorcio.Según una encuesta realizada en 2010 por la Academia Estadounidense de Abogados Matrimoniales, el 81% de los abogados especializados en divorcio dijo que se apoyó en “pruebas” descubiertas en Facebook y otras redes sociales para tramitar sus casos.Algunos se preguntan si, a raíz del caso Petraeus, sería mejor regresar a los adulterios a la vieja usanza, libres de celulares y demás artefactos de alta tecnología.Un consejo del congresista demócrata Barney Frank repetido más de un centenar de veces en Twitter parece pensado para las relaciones prohibidas: “nunca escribas cuando puedes hablar, nunca hables cuando puedas asentir, nunca asientas cuando puedes hacer un guiño”.“Los seres humanos no sabemos estar en soledad, pero la gente tiene que recordar que la vida privada a nivel de Internet no existe. No hay dónde esconderse”, sentenció la terapeuta familiar Claudia Campos.

Washington / EFE

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