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Jueves 17 Diciembre, 2009

Adopción de un formato de televisión digital

A mediados del pasado mes de noviembre, el Viceministerio de Telecomunicaciones del MINAET anunció la formación de una Comisión de Televisión Digital, con el fin de recomendar la adopción de un estándar de esta tecnología para Costa Rica, que reemplace el formato actual de TV analógico utilizado.
La adopción de una norma digital para la transmisión televisiva tiene varias ventajas. Aparte de mejorar la resolución de la imagen, requiere un menor ancho de banda por canal, lo cual libera un valioso espectro electromagnético que puede ser asignado a otros usuarios. Por otra parte, la tecnología de transmisión terrestre de televisión digital (TTT) abre la posibilidad de integrar en el mismo canal otros servicios de tipo interactivo. Desde el punto de vista de desventajas, la principal sería el gasto masivo de divisas del país, al verse obligados los costarricenses a adquirir un nuevo aparato receptor de TV digital o al menos un convertidor.
A la fecha en las Américas, la mayoría de los países ya han adoptado uno de los tres principales formatos de Televisión Digital existentes. Así, Estados Unidos, junto con Canadá y México adoptaron el formato norteamericano ATSC. Más recientemente, Guatemala, Honduras y El Salvador se sumaron a estos países, adoptándolo oficialmente. En América del Sur, la mayoría de los países: Brasil, Argentina, Chile, Perú, Venezuela y Ecuador, adoptaron la versión brasileña (ISDB-T) derivada del formato japonés del mismo nombre. Solamente Panamá y Colombia —junto con Uruguay— adoptaron el formato DVB-T de la Unión Europea. Cuba, Paraguay, Bolivia —y ahora Costa Rica—, se encuentran en el proceso de decidir la adopción de uno de estos tres estándares como el oficial. En todo el continente, solamente Nicaragua está en vías de adoptar el estándar chino DTMB como el oficial para su país.
La adopción de un estándar oficial de un país, solo tiene por objeto asegurar la uniformidad del mercado nacional de la televisión digital en la recepción por aire, (que al parecer es actualmente mayoritaria en Costa Rica) ya que tecnológicamente no hay ventajas significativas de alguno de ellos sobre el resto. En el caso de la televisión por cable, la norma nacional a adoptar carece de importancia; pero el cliente siempre tendrá que cambiar su TV actual a uno digital o adquirir un convertidor analógico-digital.
Sin embargo, esta definición oficial de un estándar nacional es indispensable en esta época de comunicación y difusión instantánea y de mercadeo globalizado. Eso no fue el caso en el pasado, donde el estándar adoptado fue el primero en llegar al país. Así en el caso de la actual televisión analógica, coexisten en las Américas varios estándares: el dominante norteamericano NTSC (que es el utilizado actualmente en CR), el formato Europeo/Australiano PAL (usado en casi toda Sudamérica) y el Franco-Ruso SECAM (usado en los territorios franceses de ultramar). Estos estándares son incompatibles, pero hay disponibles en algunos mercados (como en el Cono Sur) aparatos televisores bi-norma que pueden utilizarse tanto para la norma local (PAL) como para la NTSC.
Ahora, se requiere la estandarización en el territorio costarricense de la TV digital por aire, no tanto para imponer una uniformidad del mercado, sino para obtener interoperatividad entre los transmisores de la estaciones con los aparatos receptores (televisores) de los clientes. Esto no es un caso similar al de otras tecnologías de comunicación como la de los teléfonos celulares, en el que inicialmente se utilizó la norma TDMA y luego dominó la europea GSM. En el caso de estas redes, la interoperatividad es garantizada —no por la imposición de un estándar común—, sino mediante la traducción de formatos en las centrales celulares, al conectarse entre sí y con el sistema telefónico nacional e internacional.
La Comisión de la Televisión Digital, convocada por la Viceministra de Telecomunicaciones para la adopción del estándar nacional de Costa Rica, está conformada —además de ese ente— por representantes de la Cámara de Infocomunicación y Tecnología, (CIT), de la Cámara de Tecnología de Información y Comunicación, (CAMTIC), de las universidades privadas (Universidad Veritas en este caso) y de las universidades estatales (UNED en este caso).
La UCR protestó por no haber sido incluida en la Comisión de TV Digital, al ser la mayor y más antigua institución de educación superior del país y una de las dos (junto con el ITCR) que forman al mayor porcentaje de profesionales en ingenierías y comunicaciones. Sin embargo, el Viceministerio ha dejado la puerta abierta a todas las universidades del país para que aporten sus puntos de vista. Personalmente, aunque estimo que quizá podría ser de ayuda, no considero que sea necesaria una participación universitaria masiva para validar la decisión nacional.
Ahora, ante la definición de facto del estándar de TV digital que pretende el MINAET, hay que aclarar primero que ninguna de esas tres principales tecnologías (ATSC, ISDB-T o DVB-T) ofrece claras ventajas tecnológicas sobre las otras. Por lo tanto, la decisión sería comercial o de conveniencia, pero no tecnológica. Además, esperemos que los factores geopolíticos o de intercambio comercial entre los países, no tengan un papel preponderante en esta toma de decisiones, aunque sería iluso pretender que no tendrán peso alguno en la decisión final.
Así, por razones del número total de países participantes, la decisión de adopción de la norma europea DVB-T podría ser la adecuada, mientras que por razones de proximidad geográfica y de similitud tecnológica, la norma ATSC sería la más conveniente para el país.
Y en este caso, si la decisión fuera mía, mi recomendación sería por la adopción del estándar norteamericano ATSC como norma oficial de TV Digital para Costa Rica.


Roger E. Echeverría
Ingeniero