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Acciones: ¿Recuperación real o espejismo?

Desde finales de marzo de 2009 los índices de acciones de América han presentado un incremento que en el peor de los casos se ubica en al menos un 30%, lo que ha sido aplaudido por los inversionistas ya que refleja la fuerte recuperación de las economías y la efectividad que tuvo el plan de ayuda económica.
La otra cara de la moneda es que si bien las acciones crecieron y recuperaron casi todo lo perdido desde 2009, tan solo las empresas que cotizan en el índice Nasdaq han sido capaces de generar valor adicional para los inversionistas.
De hecho el Indice Dow Jones está al mismo nivel que se encontraba a principios de 2007, mientras el S&P 500 se ubica cerca de un 10% por debajo de su nivel en ese mismo año.
En el caso de Europa y parte de Asia (muy específicamente Japón), la situación ha sido más desconsoladora, ya que con la excepción del Indice Alemán DAX, el resto de los títulos no pudieron levantar cabeza luego de abril de 2010 cuando la crisis de la Zona euro derrumbó las expectativas de recuperación.
No obstante, pese a su recuperación el Indice DAX todavía se encuentra un 10% por debajo de su nivel a inicios de 2007, lo que es un claro reflejo de la problemática que ha generado la crisis del euro.
Las situaciones anteriores han llevado a los inversionistas a mirar hacia América Latina, donde el efecto de la caída se reflejó desde octubre de 2008, pero la recuperación ha sido tal que prácticamente casi todos los índices, con algunas marcadas excepciones como es el caso de Argentina, no presentan a hoy al menos un 20% por encima del nivel que tenían a inicios de 2007.
Algunos analistas han indicado que el éxito de Latinoamérica se debe a que el tamaño y la complejidad de los mercados no son comparables con sus contrapartes de Europa, Asia y Estados Unidos; sin embargo, mercados como los de Chile, Colombia y recientemente Perú han mostrado una fuerte profesionalización y crecimiento.
En nuestra opinión, son realmente dos los grandes efectos que mejor explican esta situación, en primer lugar el aumento de la Inversión Extranjera Directa que recibe América Latina desde 2006, la cual solo en 2011 creció cerca del 54% con respecto a 2010.
El otro efecto es la incursión de empresas latinoamericanas en los mercados (tanto bursátiles como de bienes y servicios), de Europa y Estados Unidos, donde casos como el de Televisa, Ecopetrol, Gerdau y Tam, entre otros, reflejan el potencial de estas empresas de generar valor para los inversionistas.
Es un espejismo la recuperación de los mercados tradicionales, en nuestra opinión no, pero lo que sí es claro es que la oportunidad real de crecimiento se encuentra en Latinoamérica, lo cual explica el aumento de las posiciones de los inversionistas en la región.

Alfredo Puerta, MBA
[email protected]
Twitter @alfredopuerta
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