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Domingo, 18 de noviembre de 2018



EDITORIAL


Acciones para mejorar la nota país

| Lunes 08 septiembre, 2014



Lo más preocupante, porque incide en todo lo demás, es el déficit fiscal. Para salir de él solo hay dos caminos paralelos: las condiciones y estímulos para los sectores productivos cuyo crecimiento genera mayores ingresos, y el freno al gasto público. Ambos pendientes por el momento


Acciones para mejorar la nota país

El hecho de que la calificación de Costa Rica sea rebajada en una comparación global de sanidad económica, tendría un impacto negativo pero moderado. Así lo plantea un análisis de este medio hoy.
Una serie de consecuencias se derivarían de esa nota a Costa Rica. La rebaja podría incrementar el costo de vivir en el país, pues al depreciarse el colón aumentaría el precio de los productos importados.
Además, un aumento en el costo de financiamiento para los empresarios podría trasladarse a los precios al consumidor, dice el análisis.
El país se encuentra en una coyuntura que exige acciones acertadas de gobierno para el corto y el mediano plazo y de ello dependerá que las condiciones en que la actual administración lo halló, puedan mejorar o por el contrario empeorar.
Lo más preocupante, porque incide en todo lo demás, es el déficit fiscal. Para salir de él solo hay dos caminos paralelos: las condiciones y estímulos para los sectores productivos cuyo crecimiento genera mayores ingresos, y el freno al gasto público. Ambos pendientes por el momento.
A pesar de la situación actual es posible salir adelante con éxito si se toman medidas concretas en esos aspectos. Sin embargo, estas aún no se han implementado.
Factores como bajar el costo de la electricidad, entre otros, están pendientes y debería llegarse a un acuerdo con los sectores productivos para estimular la inversión.
Al crecer la economía se incrementarían los aportes, de modo que mejorarían los ingresos, además de que se generaría empleo y con ello mayor capacidad adquisitiva.
Por otro lado, todo lo anterior no limita al gobierno en su interés de cobrar mejor los actuales impuestos, mientras lo haga de modo que no impacte negativamente sobre los sectores productivos.
Además, un saludable crecimiento de la economía puede acompañarse de una mejor distribución de la riqueza, especialmente si el aumento en los ingresos no se encuentra comprometido por un incremento también del gasto.
El combate a la corrupción, por su lado, debe ser un eje transversal que pase por todas las actividades públicas y privadas quebrando las redes que la han hecho posible. No obstante, esto no es un fin, sino una condición ineludible para tener éxito en un buen plan nacional de desarrollo.