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A puro colmillo
Alvaro Ortiz contó lo que vivió en Guatemala, donde ganó el Abierto Internacional

Dinia Vargas
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Estuvo cargado de todo tipo de emociones. Fue una de las semanas más difíciles para él y en el campo de golf no solo se enfrentó a los rivales, sino a todos los sentimientos que llevaba por dentro.
El golfista nacional, Alvaro Ortiz, mostró de qué estaba hecho al ganar el Abierto Internacional de Guatemala, torneo al que llegó aún tratando de recuperarse del fallecimiento de su padre (Luis Ortiz) semanas atrás.
Fue un evento al que decidió asistir porque tenía el compromiso desde hace mucho tiempo atrás con los organizadores, y donde sabía que el alto nivel de la competencia le ayudaría al encontrarse con golfistas de Estados Unidos, Colombia, Argentina y de todo Centroamérica.
Era un evento altamente competitivo en el que tenía que sacar su mejor golf, a pesar de llegar sin expectativas y con solo dos rondas de prácticas. Además, el campo Club Campestre San Isidro era totalmente desconocido para él.
Realizó la ronda de prácticas el martes para comenzar a competir el miércoles, pero previamente recibió una llamada de su hermano mayor que le informaba que su madre tuvo que ser hospitalizada; a pesar de eso, el primer día jugó muy bien y con un score de 72 llegó al liderato.
Para el segundo día de juego, recibió una nueva llamada en la que le comunicaron que el estado de salud de su mamá empeoró, fue a jugar con la mente en otro lado y terminó con un score de 78.
“Me iba a regresar, me llevé mis palos de golf para el hotel”, la decisión estaba tomada. “Pero mi hermano me dio el visto bueno para que me quedara compitiendo. En la tercera ronda yo estaba como en la luna y llegué a jugar sin nada; todo lo dejé en el hotel, se me olvidaron los palos, guantes, zapatos y bolas”, aseguró.
“El tiro de salida lo hice con un palo prestado, mientras un taxi del hotel iba a recoger todo, terminé alistándome en el hoyo uno”, añadió. Irónicamente esa fue su mejor ronda con 71 impactos
El último día de juego Ortiz era segundo y gracias a su experiencia, la que sin lugar a dudas le acompañó a lo largo de este torneo, lo llevó a la victoria.
“Es una de las victorias más emocionales, muchos recuerdos y cosas que me hicieron derramar lágrimas. Una satisfacción personal salir avante ante tantas adversidades, tener en mi mente a mi padre, quien fue el que me enseñó a jugar golf”, dijo.
Un triunfo que va más allá de todos los que ha obtenido. Un triunfo que quedará para el recuerdo.


Woods multado

Dinia Vargas y EFE
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La policía de carreteras de Florida impuso una multa de $164 al golfista Tiger Woods por conducción imprudente tras el extraño accidente de automóvil que sufrió el viernes pasado.
La citación y multa correspondiente conlleva además la pérdida de cuatro puntos en su licencia de conducir.
No obstante, como ya lo había dado a conocer la policía de carreteras de Florida el lunes pasado, la investigación continúa para identificar las causas del accidente.
Por otra parte, el norirlandés Graeme McDowell sustituirá a Woods en el World Challenge en California, el torneo de golf que organiza el número uno del mundo y que arranca mañana.
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