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Martes 30 Septiembre, 2014

Banco Nacional, 100 años tendiendo puentes de desarrollo y movilización social en Costa Rica


A 100 años de tender puentes de desarrollo

El 9 de octubre de este año, una gran institución, orgullo de los costarricenses cumple 100 años de existencia y de contribución decidida al desarrollo económico y social de nuestro país. Nos referimos al Banco Nacional de Costa Rica.
En 1936 se le dio ese nombre, coincidiendo con la inauguración del edificio que hoy se ubica en el costado sur del cruce entre la avenida 1 y calle 4 y que engalanaba su arquitectura moderna, emplazada justamente en frente de la emblemática y referencial Plaza de la Artillería.


De sus entrañas han nacido importantes instituciones públicas. Vale la pena recodar que de su departamento emisor nació el actual BCCR, que de su vocación agrícola expresada a través de las Juntas Rurales emergió el ITCO (IDA-INDER), de su departamento hipotecario surgió la inspiración del INVU para ayudar a la solución de vivienda, que del siempre decidido apoyo al financiamiento de granos básicos surgió el CNP, y solo a modo de ejemplo, que del impulso al financiamiento de cultivos como el café y la caña de azúcar se originaron organizaciones como el ICAFE y la Liga de la Caña. 
En otros tiempos y cuando fui orgullosamente “delegado de crédito” de las inmemorables Juntas Rurales (JR), recuerdo el gran impulso que dio al sector ganadero financiando semovientes que eran marcados con el famoso fierro  “JR”, dejando la señal de que el Banco había dejado la huella en esa finca.
Impulsó el financiamiento de la electrificación rural  a través de cooperativas en todo el territorio nacional, también al sector lechero que ha garantizado el flujo de la materia prima a grandes empresas cooperativas, a los habitantes de los pequeños poblados rurales para “lastrado y cunetas de caminos” y así llegar luego con el financiamiento de granos básicos, cacao, frutales, cerdos y vaquitas para la “corta de queso”.
Ha financiado a través de los avíos (costos de producción oficiales) de cultivos extensivos como el arroz, soya, sorgo, caña, café; más recientes el financiamiento de maderables y frutales (naranja, piña, maracuyá, macadamia, etc.) y el impulso al financiamiento de los denominados cultivos no tradicionales (chayote, pimienta negra, jengibre, raíces y tubérculos, etc.) abrieron la oferta exportable al resto del mundo y permitió el flujo de recursos externos de prestigiosas instituciones internacionales (BID, AID, BIRF, BCIE) que confiaban capitales al Banco Nacional para que este pudiera democratizar el acceso al crédito.
Ha apoyado al turismo, edificaciones, industria y agroindustria, importaciones y exportaciones.
Como director de Banca Hipotecaria no puedo dejar de mencionar que dada la inclinación natural que ha tenido el Banco Nacional en apoyar decididamente al sector vivienda, hoy manejamos la cartera más grande del sistema financiero. No alcanzarían las páginas para describir la contribución real al país por parte de esta gran institución.

Mynor Retana

Director Banca Hipotecaria
Banco Nacional