Pedro Muñoz

Pedro Muñoz

Enviar
Jueves 20 Octubre, 2016

Ser pobre es pesado, pero lo es aún más si se vive en un país como el nuestro: caro

Costa Rica Puede Más

A montarnos en el vagón de las oportunidades

¿En serio somos el país más feliz del mundo? Con frecuencia suelo cuestionarme cómo podemos serlo si pagamos más por la gasolina que Taiwán o México, si nuestra tasa de interés real es una de las más altas de Latinoamérica, si nuestra electricidad residencial es más cara que en Argentina o Uruguay, si nuestra leche es más cara que en Colombia, Perú o Argentina, si el kilo de azúcar es más caro aquí que en Brasil o Chile.

Ser pobre es pesado, pero lo es aún más si se vive en un país como el nuestro: caro. Peor aún: el año pasado 200 mil costarricenses pasaron el año desempleados.

El Estado de la Nación nos recuerda que el dinamismo de la economía no alcanza para brindar oportunidades a población en pobreza: es decir, para aquellos que están excluidos por factores que bloquean a su acceso a mejores condiciones laborales, como los adultos de baja escolaridad, los habitantes de regiones periféricas, mujeres jefas de hogar, adultos mayores y trabajadores informales.

¿Y si abrimos nuevas oportunidades para que cada vez más ticos aborden el vagón de los sectores en franco crecimiento, como el de las Tecnologías de la Información, los Servicios logísticos y las Tecnologías Digitales, campos que tienen disponibles miles de puestos para personal calificado?

Yo creo que vivimos un gran momento. Si aprendemos a ver esas vicisitudes como oportunidades; si identificamos el camino que le conviene al país y si construimos la visión de la Costa Rica que queremos, entonces tendremos un chance histórico para dar el giro de timón que a nuestro terruño le conviene.

No podemos perdernos esta enorme oportunidad. El conocimiento no solo nos aleja de la ignorancia; también nos despoja del miedo. La excelencia, por su parte, nos quita el individualismo y nos motiva a trabajar en equipo para que pensemos no en función del individuo o de la familia, sino en función del grupo, de la comunidad, de la sociedad.

¿Por qué no apostarles a esas áreas con gran potencial como la mecatrónica, electromecánica, diseño y construcción de máquinas, nanotecnología, diseño 3D, metalmecánica, diseño industrial, y servicios logísticos, sin dejar de lado el inglés? Yo sé que Costa Rica Puede Más.