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Lunes 3 Marzo, 2008

Opinión del redactor
¡A beber muchachos!

Gaetano Pandolfo

Son insaciables; no les alcanzó con El Chinamo, Palmares, Puntarenas, topes, carnavales, conciertos y demás fiestas; parece que necesitan convertir en adictos a la droga alcohol a toda nuestra juventud.
El último paso y bien firme lo da un medio de comunicación, que saca a la luz una publicación dirigida a los jóvenes universitarios donde los invita a “darle la vuelta a tu salida” con la cuponera.
Ni duden que los muchachos que recorten los cupones y visiten los sitios de la oferta, le darán vuelta en U a sus vidas, después de consumida la promoción.
En los ocho comercios unidos en la promo, está la oferta del alcohol gratuito de por medio.
Una cerveza en uno; un pichel de cruda en otro; una birra light en el tercero; dos jarras de cruda en el cuarto; una birra pagada y otra cruda gratis en el quinto; un comal de bocas con birra incluida en el sexto; una pizza más una birra; dos birras más un dipper; un roll California más un pichel de alcohol en el otro; en fin, la Calle de la amargura trasladada a los comercios.
Igual que en los noticieros de la televisión, que se rasgan las vestiduras por los accidentes de tránsito causados por el consumo de alcohol y las muertes que se derivan de ellos, mientras los empresarios involucrados indirectamente en la masacre firman contratos de patrocinios millonarios, en esta publicación para los estudiantes, debajo del cupón que invita e incita a embriagarse, se ubica la frasecita que limpia las conciencias.
“El abuso del licor es nocivo para la salud”.
La idea, suponemos, es que los jóvenes se tomen dos jarras de cruda y se marchen para su casa, desde luego que a estudiar.
Ninguno de estos estudiantes, invitados por la promoción a que consuman alcohol en envase amarillo, se va a estrellar y a matar por la noche. La idea es que beban guaro moderadamente.
Por cierto, me quedé esperando en la “tele” imágenes de los campos feriales en Palmares a las dos o tres de la mañana de cada día de festejos. Dicen que aquello era peor que la invasión a Normandía, claro, poniendo los ticos nuestros propios muertos: vomitados, ebrios, intoxicados, drogados; jóvenes convulsionando; muchachas semidesnudas tiradas en los potreros; condones; orgía.
En fin, a beber universitarios; la nueva publicación los invita.