Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 22 Octubre, 2013

Está de moda, tener derechos pero no obligaciones; lanzar la piedra y esconder la mano… Pero nada de esto cura el cáncer que hoy tienen las finanzas del Estado


Un diagnóstico doloroso

La semana pasada el Ministerio de Hacienda publicó un documento llamado literalmente: “Una Ruta hacia la Consolidación Fiscal” Agenda para un Diálogo Nacional. No puedo negar que no me extrañaron las reacciones de algunos sectores.
Veamos las cosas de forma realista y dejemos de echar fuego a la hoguera. Lamentablemente ya es común hablar de un documento o situación sin haber estado ahí o haberlo leído y algunos, que sí lo hacen, extraen de este una frase haciéndola parecer otra cosa. ¿Lo ha hecho usted últimamente?
¡Bueno, claro! Es cierto, no nos hagamos los inocentes…. ¿quienes ganan de seguir generando el caos y la confusión? Por seguir en su statu quo y para hacerlo hay que engañar y confundir… y otros irresponsables se dejan “carbonear” sin investigar y tener así su propio criterio…
Tengo el documento en la mano y le puedo asegurar que “no es un paquete tributario” y está muy largo de serlo.
Es un diagnóstico completo de las áreas más importantes del ingreso y del gasto del Estado. Habla de todos los problemas del flujo de caja del Gobierno. Es una clara radiografía de la situación actual.
En cuanto a las soluciones, pone un menú amplio del cual se puede escoger y las pone todas... Pero no señala ninguno como el plato del día o la receta para la cura de la enfermedad. En realidad usted la escoge… al final de cuentas, ¡ellos van de salida y usted y yo seguimos siendo parte del enfermo!
Toca claras sensibilidades, porque no es un resultado nada alentador.
Es como cuando se va al médico y dicen: “Tiene cáncer”. Ese diagnostico no es nada agradable y el enfermo tiene tres opciones:
1. Enojarse con el médico, insultarlo, hacerse el loco y seguir su vida como si nada hubiera pasado
2. Enojarse con el mundo, debatir la veracidad del médico y seguir buscando alternativas para negar la realidad
3. O tomar conciencia, armarse de valor y tomar las medidas correctivas. El menú de las medicinas para la cura del cáncer no son muchas y ninguna agradable, pero o se escoge un menú de ellas o se llegará a consecuencias dolorosas en muy poco tiempo
Esta de moda, tener derechos pero no obligaciones; está de moda lanzar la piedra y esconder la mano… Pero ninguna de estas acciones cura el cáncer que hoy tienen las finanzas del Estado.
El equipo del Ministerio pudo haberse hecho el loco, pero hoy como ese medico, les dice a la sociedad costarricense, a los políticos, a los empresarios, a los académicos, a los sindicalistas y a usted, la radiografía del Estado, sin dejar de tocar cada órgano del cuerpo. Todos están ahí.
Le recomiendo leer el documento, ¡no se siga dejando llevar por la corriente!
No es la medicina y cuando hay tantos actores, lo importante es iniciar un proceso de diálogo para ver qué se podrá hacer y qué no.
Cuanto más tiempo tome este proceso y no haya acuerdos, la enfermedad continuará agravándose. ¿Cuánto tiempo nos quedará?
Como dice el refrán, en guerra avisada no muere soldado y si muere ¡que lo entierren boca abajo! ¡El problema es que a usted y a mí nos entierran con él!

Mónica Araya