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Lunes 18 Febrero, 2013

El Proyecto de Ley para desincentivar el ingreso de capitales externos, tiene incógnitas que deberían ser aclaradas y discutidas con los diputados y con los medios de intermediación financiera


Soluciones de fondo, bien discutidas

El Proyecto de “Ley para desincentivar el ingreso de capitales externos”, conserva defectos que ocasionarían grandes distorsiones sobre el accionar de nuestra economía, y en sus instrumentos, por lo que se hace necesario aclarar:

1. Es necesario ante todo tener claro los hechos que hacen que los llamados “capitales golondrina” lleguen a Costa Rica. Estos son, en primer lugar, por el incremento de la deuda pública acelerada por parte del Gobierno de los Estados Unidos.
2. La tasa de interés que maneja el Gobierno de los Estados Unidos, lo cual hace que muchos inversionistas de ese país busquen otros mercados financieros para colocar sus excedentes financieros.
3. El déficit constante y crónico que padece nuestro Gobierno Central, el cual obliga al Ministerio de Hacienda a recurrir a endeudamientos cada vez mayores, tanto en moneda nacional como en dólares.
4. Estos niveles de endeudamiento han obligado al Gobierno Central a colocar los títulos de deuda en colones, los cuales representan el 83% del total de la deuda desde 2010 hasta 2012, a tasas muy superiores a las internacionales.
5. En Costa Rica el régimen cambiario del colón con respecto al dólar, ha tendido a ser sumamente estable.
Esto hace que los operadores internacionales de fondos busquen en Costa Rica un país donde colocar sus excedentes financieros, y tiendan a colonizar los flujos de capital que traen al país, lo cual obliga al Banco Central a comprar divisas, con tal de contrarrestar el efecto de aumento de liquidez que ocasiona el convertir estas divisas a colones y para defender la banda cambiaria que de ello se deriva y evitar que se atice nuestra inflación.
6. Las Reservas Monetarias Internacionales (RIN) del Banco Central de Costa Rica se vienen incrementando de manera sostenida, desde 2002, a excepción de 2008 en donde se reducen, pero el incremento de las del año pasado hacen que sean insostenibles.
7. Dichas captaciones de dinero tienen costos para el Banco Central, para lo cual no tiene contraprestación. Traduciéndose al final en pérdidas e inflación.
La conclusión, luego de analizar los defectos del Proyecto de ley en cuestión, es que el mismo tiene más incógnitas que beneficios por ahora, las que deberían ser aclaradas y discutidas no solo con los diputados sino con los medios de intermediación financiera, para que no se repita la experiencia que se dio cuando se estuvo analizando el paquete de impuestos hace poco más de un año, en donde el diálogo tenía un solo sentido, el gubernamental.
Costa Rica necesita soluciones de fondo, lástima que estas no se discutan, ni las proponga el Ejecutivo.
Una propuesta como la de la presente Ley, si se arreglan aspectos como que solo se aplique a los títulos en colones y se aclare el papel de los inversionistas “no domiciliados”, entre otros aspectos, podría aprobarse para un periodo máximo de un año, o a lo sumo de no más de dos años, mientras se hiciera el ajuste del tamaño del Estado que requiere nuestra nación y se presentara luego una propuesta sensata y necesaria de incremento de impuestos que, ya con vista de un Estado eficiente y transparente, probablemente tendría mayor posibilidad de ser aceptada por los contribuyentes.

Randall Castro
Economista