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Sin querer queriendo…
Liga se reencuentra con el triunfo y descuenta puntos a los de arriba

En un partido en su mayor parte aburrido, en el que las tomas de televisión al banquillo rojinegro daban la impresión de que hasta el entrenador Oscar Ramírez, que de por sí no es nada expresivo, se iba a dormir, Alajuelense venció a Orión 2-0, descontó a los del Olimpo, y vuelve a prender la candelita de la esperanza.
Los marcadores de los que la Liga ve desde abajo, fueron empates o derrotas por lo que, tras el resultado, las calculadoras de la fe afloraron, por lo menos durante una semana, y sirve para dar optimismo ante la difícil salida que les espera a los rojinegros, el próximo sábado al Rosabal Cordero.
El mejor del partido fue sin duda el portero de Orión, Kevin Briceño, quien evitó la goleada para su equipo, sobre todo en el segundo tiempo cuando las variantes de Ramírez animaron un poco la ofensiva de su formación.
En el arranque fue Kevin Sancho el protagonista. Tuvo la primera opción frente a su tocayo de Orión, pero este le ganó en el achique; no obstante en la segunda vino de atrás, sorprendió a la parte baja orionista y esta vez sí fue letal ante Briceño, abriendo el marcador.
El segundo gol fue gestado en las piernas de Sancho, que la metió al área, pésima marca de Jason Zárate y Alejandro Aguilar madruga y anota, para motivación de este joven ariete rojinegro.
En la complementaria la Liga vería salir a Sancho, tocado y Aguilar lesionado, en una cancha que parece maldita para los rojinegros, porque da la impresión que los únicos a los que hacen falta lesionarse son el técnico Ramírez, Mauricio Montero y el médico.
Hacia el final del partido la Liga apretó, se decidió a despeinarse un poco y solo la buena actuación de Briceño evitó una nueva anotación rojinegra; el partido llegó al final, no hubo aplausos, no había gente… “Macho, despierte, ya terminó el partido”…

Luis Rojas
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