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Sábado 21 Septiembre, 2013

La tuberculosis no ha desaparecido. ¿Qué sucede en Costa Rica que descuida la historia? Habrá que investigar


Sanatorio Carlos Durán

El sanatorio, doctor Carlos Durán Cartín, es un monumento histórico. Se refleja el esfuerzo extraordinario de este médico y de los médicos de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, quienes a pesar de las limitaciones económicas, se comprometieron con el tratamiento de una enfermedad mortal. Este edificio tan representativo para todos y las futuras generaciones, debe ser rescatado. Quienes hemos trabajado en la especialidad, sabemos que aquellos médicos hicieron esfuerzos con la esperanza de tener la cura de este padecimiento que produjo y sigue produciendo dolor a la humanidad, especialmente, en los más necesitados que por su pobreza, la sociedad ha marginado. Fue así como el doctor Carlos Durán, a iniciativa propia, construyó el sanatorio a la altura de los más avanzados del mundo.
El tratamiento de la tuberculosis es muy especializado, y en los inicios del siglo XX, era un verdadero reto para los médicos quienes gracias al sanatorio, obtuvieron excelentes resultados. En poco tiempo el sanatorio tuvo fama internacional. El Doctor Durán con sus conocimientos adquiridos en las universidades de Europa, se abocó al combate de este flagelo logrando que el Sanatorio Durán fuera un centro de primer orden convirtiéndolo en el más importante de América Latina.
La edificación se encuentra en Tierra Blanca de Cartago, en las faldas del Volcán Irazú, abandonado y muy descuidado. Sin duda, una vergüenza para nuestro Patrimonio. Actualmente, estas instalaciones han sido ocupadas por UPANACIONAL quienes con desconocimiento del significado histórico, han permitido el deterioro y en algunos casos, hasta la ruina de sus instalaciones.
El colmo, ninguna persona del sector público ha estado interesada en rescatar esta joya histórica. A los políticos pareciera que les interesa más aquellas cosas que les producen más. Los últimos gobiernos se han hecho de la vista gorda y en educación básica no existe información del significado del Sanatorio Durán.
Lamentablemente, tenemos ahora una población joven sin conocimiento de la historia que irá directo al fracaso. Es por este motivo que quienes lo visitan, no saben que fue este importante centro médico y que por ignorar su significado histórico, dañan su exquisita arquitectura. Ningún funcionario público lo ha impedido cuando por el contrario, es necesaria con urgencia una revisión histórica.
El mismo Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica, podría preocuparse por este rescate. Sin lugar a duda, quedan mal parados los Ministerios de Cultura y Educación que no han querido dar a conocer el significado del sanatorio y lo que debe significar a las nuevas generaciones.
La tuberculosis fue, es y seguirá siendo un verdugo para la humanidad. Atendida primero por los médicos del Sanatorio Carlos Durán, luego en el Hospital Nacional para Tuberculosis y finalmente, en nuestro Sistema de Salud, la lucha continúa. El Sanatorio Durán como el Nacional para Tuberculosis, rescataron la dignidad de los enfermos y sus familias, por lo general, pobres.
La tuberculosis no ha desaparecido. ¿Qué sucede en Costa Rica que descuida la historia? Habrá que investigar.

Eliseo Valverde Monge
Médico