Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 30 Julio, 2014

Quizás es hora de que la clase media también tome acciones, ignorando el pantano legal e institucional que paraliza a Costa Rica


Rompiendo con la parálisis gubernamental

“En Costa Rica no pasa nada”. Este refrán se oye en el extranjero y los habitantes cada vez se frustran más al ver los proyectos de mejoría del nivel de vida e incluso de derechos humanos paralizados por los procedimientos complejos y contraproducentes que caracterizan al Estado. Algunos dicen que la única manera de resolver esta situación es con la confección de una Constitución Política nueva. Otros dicen que no, que sería engorroso crear una Carta Magna nueva y al final se terminaría con algo similar a la actual.
Pregunto si ¿ya no es hora de que algunos ciudadanos actúen ignorando a las instituciones? El mejor ejemplo es el caso de la Fertilización in Vitro. Ya es legal realizar este procedimiento en el país; la Corte Interamericana de Justicia ha declarado que tiene que existir este procedimiento a la orden de los habitantes que lo quieren. El Poder Ejecutivo ha declarado que acatará la decisión de la Corte. De por sí lo tiene que hacer por tratado internacional, que está por encima de la Constitución Política.


¿Por qué no están ofreciendo algunos médicos privados este servicio de una vez? No es ilegal y el Fiscal no los puede demandar. Lo que está haciendo la Asamblea Legislativa es definir el “cómo” pero mientras que debate, paralizada por sus procedimientos internos, ¿por qué no suponer que todos los procedimientos son legales mientras se define lo contrario?
El hecho de que un solo diputado detiene el proyecto apoyado por los otros 56 compañeros demuestra que la Asamblea ya no es una institución democrática por definición. Una cosa es proteger los derechos de la minoría, y otra es este extremo.
Otros grupos han logrado crear cambio a su favor “a la brava” y allí están felices sin ninguna reacción de entes gubernamentales.
Un ejemplo de esto está en los motociclistas. La ley establece que tienen que pagar un marchamo igual que todos los demás que circulan en las calles públicas. Estos montaron una presión sobre el Instituto Nacional de Seguros (INS) con el apoyo de los sindicatos del sector público y lograron rebajar lo que tienen que pagar por este seguro obligatorio.
Ahora todos los que tienen automóvil en regla con el INS están subsidiando a los motociclistas, que son los que más accidentes serios tienen. Una visita al Hospital del Trauma es suficiente para ver la proporción alta de pacientes que son motociclistas.
A cada rato algún grupo de transporte público —taxis, porteadores, piratas— bloquea las calles públicas, impidiendo el libre tránsito garantizado por la Constitución Política al resto de los habitantes. Nunca hay castigo y con regularidad el Estado negocia con estos grupos otorgando concesiones de placas y otros privilegios.
Entonces quizás es hora de que la clase media también tome acciones, ignorando el pantano legal e institucional que paraliza a Costa Rica. Un primer intento pudiera ser el de dar el derecho a las mujeres que quieren hijos a recibir el tratamiento de la Fertilización in Vitro.

Carlos Denton
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