Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 12 Mayo, 2014

En Costa Rica no tenemos ningún boom energético y más bien tenemos un retroceso de la competitividad y seguridad energética


Retroceso energético

Un artículo reciente de BBC Mundo titulado “Cómo cambiará al mundo la independencia energética”  destaca una verdad ineludible: la competitividad energética y la independencia energética son dos factores claves que impulsan el desarrollo. Entre otras cosas, este artículo señala lo siguiente:

• “La independencia energética se alcanzará sólo a través de los abundantes y baratos petróleo y gas natural de esquisto, que podrían iniciar una época dorada de manufactura en Estados Unidos.

• Los precios de la energía en EE.UU. son mucho más bajos… y este hecho… significa que un número de compañías estadounidenses están buscando traer su producción de vuelta al país, algo así como una repatriación.

• Varias empresas… han anunciado la inversión de cientos de millones de dólares en nuevas plantas o la reapertura de predios que habían sido clausurados. Inclusive Apple anunció la apertura de una nueva fábrica en Arizona, más de una década después de cerrar su última planta en EE.UU.

• De hecho, entre 2010 y finales de marzo de 2013, se anunciaron casi 100 proyectos industriales valorados en unos US$7.200 millones.

• Un estudio realizado por la firma contable PriceWaterhouseCoopers estima que un millón de empleos en manufactura se podrían crear para 2025 gracias a los bajos precios de energía y la demanda de la industria del gas natural de esquisto. Un análisis adicional del Grupo Boston Consulting apunta a un auge en las exportaciones de manufactura estadounidense.

• Los beneficios ya se están sintiendo –muchos economistas señalan que los combustibles más baratos son una de las razones por las que EE.UU. ha tenido un desempeño mayor al esperado en años recientes”.

Muchos otros países en el mundo están haciendo lo mismo que EE.UU.
Sin embargo, en Costa Rica no tenemos ningún boom energético y más bien tenemos un retroceso de la competitividad y seguridad energética.
Esto ocurre porque nos hemos enfocado en fuentes de energía más caras, que incluyen las masivas importaciones de derivados de petróleo que representan las dos terceras partes del consumo energético nacional.
Estos combustibles importados no solamente son caros, sino que también vacían la economía nacional de miles de millones de dólares que van directamente a los países exportadores de petróleo, en vez de usar estos recursos aquí para subsanar las grandes necesidades que tenemos.
La pérdida acelerada de la competitividad energética nacional ya está creando igualmente graves obstáculos a la inversión externa e interna y al desarrollo en general, lo que genera mayor desempleo y pobreza.
No es sorpresa entonces que Intel y el área de servicios del Banco de América (y sus 3 mil empleos de alta calidad) se fueran respectivamente a Vietnam y a EE.UU. Ambos países son energéticamente mucho más competitivos que Costa Rica, en gran medida debido a su producción de gas natural y de petróleo.

Roberto Dobles