Reparar rompeolas en Caldera tomaría dos años
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Obra costará $13,5 millones, que serán aportados con crédito del BID

Reparar rompeolas en Caldera tomaría dos años

Puerto es vulnerable a cierres que le restarían competitividad

Reparar el rompeolas de Caldera es una obra urgente que ayudará a mantener la competitividad de su puerto y lo protegerá del riesgo de cerrar operaciones en caso de inclemencias del clima.

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Los trabajos, no obstante, demorarían por lo menos dos años en caso de que se cumplan los plazos previstos en el Plan Nacional de Desarrollo.

El costo de la reparación es de $13,5 millones, monto que será tomado del préstamo de $450 millones gestionado por el Gobierno ante el BID.
Con las obras de rehabilitación, el rompeolas alcanzaría una extensión que oscilaría entre los 350 y 385 metros, muy similar a como estaba en 2002. En ese momento, un fuerte oleaje provocó la destrucción de más de 60 metros de la construcción, dejando el puerto prácticamente a expensas del oleaje y la sedimentación.
Ambos fenómenos podrían dejar el puerto inutilizable. En el caso del oleaje, la falta de un rompeolas eficiente provocaría un cierre temporal de hasta 36 horas, en condiciones de tormenta.
En tanto, la sedimentación podría disminuir el calado de los muelles, dejándolos inutilizados para atender barcos de gran tamaño. Se calcula que cada año se acumulan unos 70 mil metros cúbicos de sedimentos.
Para atender este problema, la empresa concesionaria del puerto debe hacer obras de dragado cada cuatro años, cuyo costo oscila entre los $5 millones y $6 millones. Sin embargo, si hay demasiada sedimentación, dichas obras podrían resultar más costosas.
El siguiente dragado se realizaría el año próximo, pero perdería efectividad, debido a que el rompeolas no habría sido reparado.
Las obras de reconstrucción del rompeolas estarán a cargo de una unidad ejecutora por parte del BID, que se encargará de administrar el préstamo de $450 millones.
Dichos recursos financiarán también reparaciones y ampliaciones en los corredores Noratlántico y Pacífico, así como en puertos de embarque en Puntarenas, Paquera y playa Naranjo.
Al ser todas obras prioritarias, el Gobierno debe tener una estrecha coordinación con la unidad ejecutora del BID, con el fin de que pueda cumplirse el cronograma del plan de desarrollo, que indica que el muelle debe estar totalmente reconstruido al final de 2017.
“Estamos en una etapa de elaboración del procedimiento para una ejecución más eficiente y rápida de este crédito del BID”, señaló Luis Fernando Coronado, de la División Marítimo Portuaria del MOPT.
También existen planes para ampliar aún más el rompeolas, con el fin de adaptarlo a las nuevas condiciones del puerto, el cual inauguró recientemente un muelle adicional para barcos graneleros.
Para ello, el Instituto de Puertos del Pacífico realiza esfuerzos con el fin de buscar recursos para una etapa posterior, explicó Lianette Medina, presidenta de dicha institución.
Para ello, será necesario hacer nuevos estudios para determinar cuál sería la extensión ideal del muelle.

Rodrigo Díaz
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