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Jueves 29 Noviembre, 2012

Es indispensable unir al sector público con el privado para trabajar de manera planificada y conjunta para el desarrollo de nuestras áreas urbanas en las próximas décadas


Renovación urbana, decisión urgente

El tema de renovación urbana, en boga en muchos países, está encuentra en pañales en Costa Rica y es urgente que se tomen cartas en el asunto.
Esto implica una serie de conceptos que hemos dejado por fuera, uno de ellos es el desarrollo de iniciativas público privadas. Está demostrado que solos, ni el Estado ni la empresa privada pueden resolver el problema. Costa Rica es ejemplo de esto, en los años 70 fue el Estado solo, a través del INVU, con ejemplos como Hatillo.
En la actualidad, con un Estado poco protagonista, los intentos son desarrollados por empresarios privados independientes, pero contando con muchos problemas para ejecutar, incluso con el mismo Estado complicando los trámites. Es indispensable pensar en que debemos unir al sector público con el privado para trabajar de manera planificada y conjunta para el desarrollo de nuestras áreas urbanas en las próximas décadas.
Esta planificación se consigue a través de Planes Reguladores, los que tenemos más de siete años de no aprobar ni revisar. Tras discusiones estériles entre defensores del PRUGAM y del POTGAM que nos han tenido ayunos de verdaderos planes reguladores que definan sus zonas urbanas y que permitan el desarrollo de las mismas, incluso con la colaboración del Estado, tanto a nivel de Gobierno Central como Municipal. El INVU se ha dado cuenta de esto recientemente y aprobó los Planes Reguladores de Cartago y Paraíso, que no han sido publicados aún; pero es el primer paso necesario para renovar los 31 planes reguladores de la GAM. Debemos mencionar que para una verdadera renovación urbana, requerimos de Planes Reguladores Parciales, donde con una iniciativa impulsada por ambos sectores, público y privado, se puedan desarrollar zonas específicas con una lógica urbana moderna, que no responda al trazado de calles y cercas de fincas agrícolas de hace más de un siglo. Recalcando la importancia de definir muy bien el término de alta densidad urbana.
Debemos sumar el tema financiero, ya que, cada vez es más difícil para una familia adquirir vivienda. Desarrollar varias iniciativas que signifiquen opciones que permitan a una familia conseguir este fin. El leasing habitacional, propuesto por la Cámara Costarricense de la Construcción, es un paso en esa dirección pues permitiría a familias que tienen capacidad de pago mensual y futura, pero que no tienen la prima.
La opción anunciada por el Gobierno, del BANHVI garantizando casi la mitad de ese porcentaje, siendo esta parte del crédito original, es necesaria también. Sin embargo, son opciones a desarrollar y requerimos muchas más, ninguna por sí sola es la solución al problema.
Finalmente, hay que actualizar normas y reglamentos, para que permitan el desarrollo de vivienda de clase media y media baja con calidad de vida, de una manera moderna y a precio alcanzable.
Debemos contar con formas de desarrollo público privados de las áreas públicas de esparcimiento, permitiendo a los desarrolladores pagar por la misma a través de fideicomisos, en vez de exigirla como área de construcción dentro de la edificación. En este tema, como en muchos tenemos que realizar cambios importantes.
En resumen, Renovación Urbana no es un tema específico, es la unión de varios que deben resolverse de manera conjunta para poder mejorar la calidad de vida de los costarricenses en nuestras ciudades de las próximas décadas.

Guillermo Carazo
Vicepresidente, Cámara Costarricense de la Construcción