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Lunes 17 Junio, 2013

¿A favor de quién se está administrando?


¿Racionalidad en los regímenes de exportación?


A través de los años se han creado en el país una serie de instituciones públicas diversas, sobre las cuales descansa la confianza del costarricense sobre el actuar del Estado.
Sin embargo, en los últimos años notamos que las actuaciones de dichas entidades no siempre guardan relación con lo que les indica su ley constitutiva.
Como ejemplo citamos dos casos, en donde luego de procesar los datos de exportaciones e importaciones por años, según clasificación de partidas arancelarias y regímenes creado para promover exportaciones, se denota que no existe racionalidad en las cifras que de esto resulta.
De los dos regímenes vigentes que brindan incentivos especiales para promover el modelo exportador, tenemos en primera instancia el de Perfeccionamiento Activo.
Este, creado por decreto del Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Comercio exterior es con el propósito de permitir que se reciban mercancías en el territorio aduanero nacional, con suspensión de toda clase de tributos y bajo rendición de garantía, para que dichas mercancías sean reexportadas dentro de los plazos definidos.
Textualmente: “después de ser sometidas a un proceso de transformación, reparación, reconstrucción, montaje, ensamblaje, o incorporadas en conjuntos, maquinaria, equipo de transporte en general o aparatos de mayor complejidad tecnológica o funcional o utilizadas para otros fines análogo”.
Todo en las condiciones establecidas por este Reglamento y según las condiciones que al efecto emita el Ministerio de Comercio Exterior, como institución administradora del Régimen.
Y el segundo es el de Zonas Francas, creado por Ley 7210, “con el propósito de que éste régimen brinde un conjunto de incentivos y beneficios a las empresas que cumplan con los requisitos y obligaciones establecidos en esta ley se dediquen a la manipulación, procesamiento, manufactura, producción, reparación y mantenimiento de bienes y prestación de servicios destinados a la exportación o reexportación”.
Sin embargo, llama la atención que en el caso del Régimen de Perfeccionamiento Activo, tanto para 2011 como para 2012, este régimen de “maquila” haya dejado un déficit de $105 millones y de $317 millones, respectivamente por año, y que en el caso del Régimen de Zonas Francas se dan exportaciones de productos agrícolas (no significativos), lo cual demuestra la irracionalidad con la cual se están administrando estos regímenes.
En el primer caso no es lógico que el régimen genere déficits. Y en el segundo —dado que en los lugares en donde se establecen zonas francas no se pagan impuestos municipales entre otros—  que se den exportaciones agrícolas.
Uno se cuestiona, ¿qué habrá justificado esta aceptación al régimen, que lo diferencie de las demás exportaciones de productos agrícolas?
Estas y muchas otras preguntas se pueden fundamentar, pero en lo particular me cuestiono: ¿efectivamente estos regímenes estarán bien administrados, en función de los intereses de la colectividad costarricense o lo estarán solamente para favorecer intereses particulares de las empresas que buscan se les otorguen estos privilegios?
¿A favor de quién se está administrando?

Randall Castro Vargas

Economista