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Viernes 9 Mayo, 2014

Con estos esfuerzos, el Hospital del Trauma demuestra que sí es posible mejorar la atención del paciente, para poner a caminar a los sanos y no a los enfermos


“Que caminen los sanos y no los enfermos”

Antes de la construcción del Hospital del Trauma y la implementación del Plan Maestro en las instalaciones de salud del INS, era frecuente ver pacientes transitando en muletas o sillas de ruedas a lo largo y ancho del complejo, con caminatas de más de 200 metros y un tiempo promedio de estadía de alrededor de cuatro horas incluyendo exámenes médicos, entrega de tarjetas de incapacidad, despacho de medicamentos, toma de placas y en muchos casos una curación u otro procedimiento como la colocación de un yeso.
Caminaban los enfermos y no los sanos; los pacientes tenían que desplazarse de edificio en edificio y no el personal médico, lo que empeoraba la situación de quienes buscaban una rápida atención.
Esta situación cambió radicalmente con una mejora en la distribución de los espacios físicos y la reasignación del personal. Además de estar apoyados por una plataforma de sistemas informáticos donde todas las órdenes viajan electrónicamente y se van incorporando en el expediente digital, esto permite que el tiempo de atención sea menor a dos horas, así como un transcurrir cómodo en una sala de espera única, lo cual evita dolores e incomodidades a quienes han sufrido un accidente y tienen serias dificultades para desplazarse, previene la ocurrencia de efectos adversos y accidentes en las mismas instalaciones del hospital.
A esto hay que agregar tres mejoras importantes, la primera es la construcción de una sala para acompañantes y pacientes que permitirá a los asegurados disponer de un área donde pueden estar bajo techo cómodamente sentados y en compañía de sus hijos sin entrar a congestionar los servicios, más aún cuando se han desplazado a San José desde diversas partes del país.
Esto no solo beneficia a los asegurados de accidentes del tránsito sino que también armoniza las relaciones del Hospital del Trauma con la comunidad, ya que antes esos pacientes deambulaban por los alrededores generando desechos y provocaban constantes quejas de los vecinos.
Con el mismo objetivo, se construyó una torre de estacionamientos que evita que algunos pacientes dejen sus vehículos estacionados en la calle.
La segunda estrategia con este fin, es una apertura más temprana de los servicios y la construcción de paradas para el bus frente a nuestras instalaciones, así como la asignación de citas en función de la procedencia geográfica y la coordinación de las citas de acuerdo con todas las necesidades del paciente de forma que ocurran en un solo día.
La tercera es un albergue con más de 90 camas que permite a los pacientes que viven fuera del Área Metropolitana hospedarse en nuestras propias instalaciones sin ningún costo, lo que unido a la apertura de las jornadas vespertinas y los días sábados para dar terapia de rehabilitación permite una menor pérdida de tiempo laboral y evita posibles accidentes en los desplazamientos de un lugar a otro ya que el transporte es coordinado con la Cruz Roja Costarricense.
Con estos esfuerzos, el Hospital del Trauma demuestra que sí es posible mejorar la atención del paciente, para poner a caminar a los sanos y no a los enfermos, con la esperanza de que este modelo de atención sea copiado por otros centros de salud en el país.

Alejandro Esquivel

Gerente general del Hospital del Trauma