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Viernes, 14 de diciembre de 2018



FORO DE LECTORES


Para ver más allá de lo superfluo del fútbol

| Sábado 26 julio, 2014


La actitud de éxito es el equilibrio, de saber que humanamente podemos seguir procesos de mejoramiento


Para ver más allá de lo superfluo del fútbol

El mundial Brasil 2014, ha sido una vivencia extraordinaria para todas y todos los costarricenses, pero para que sea una vivencia de trascendencia y no una superficialidad, podemos reflexionar sobre el éxito.
Es necesario decir que toda actividad responde a la esencia humana, ni el mal ni el bien se alejan de las necesidades humanas que determinan nuestra conducta. Cuando se revela al fútbol como algo superfluo, se ignora la capacidad de este deporte colectivo de saciar las necesidades humanas, que rutinariamente quedan desprovistas de atención por mantener la cotidiana actividad de sobrevivencia.
Diariamente, el o la costarricense lucha por adquirir lo necesario, sean estas necesidades básicas como la comida, o sean necesidades creadas como adquisición de objetos que representen estatus.
Es una elección individual que repercute en la colectividad: el considerar el fútbol un inhibidor de la conciencia o por el contrario; una vivencia de competitividad, que motiva al compromiso personal y a la búsqueda de estrategias eficientes para el éxito.
El fútbol permite gestar emociones que pueden motivarnos a la evolución personal si lo integramos a la cotidianidad, algunas de sus virtudes como actividad humana son su capacidad de unificar la identidad cultural, resaltando los valores con los cuales deseamos destacar. Además une la mente, el cuerpo y la emoción en una acción, invita al pensamiento a construir una estrategia alejando a la mente ociosa de permanecer en la individualidad y motiva al movimiento particularmente ante la sed de éxito.
Todos estos factores nos hacen desear mucho más que una copa, porque como sociedad recibimos el premio al honor, al saber que el doping dio negativo. La humildad caracterizó nuestra conducta, esa capacidad de saber mis propias cualidades ante las cualidades de los otros sin que esto me limite o intimide, nos dio la satisfacción de ser reconocidos por un trabajo de calidad y dedicación nacionalista.
El logro de esta marca histórica rompe los parámetros de una mentalidad conformista, pero cuál sería el riesgo de convertir este hecho en un evento superficial, si nos dedicamos a juzgar sin involucrarnos en procesos de automejora, donde alabo a los héroes que resaltan el nacionalismo (amor a la camiseta) y la disciplina, pero me alejo de ese esfuerzo personal, sin comprometer mi vida a la búsqueda del éxito, para el bienestar del colectivo. El discurso de los valores debe motivar a las actitudes, a las conductas que nos llenen de honor en una cultura de excelencia.
La actitud de éxito es el equilibrio, de saber que humanamente podemos seguir procesos de mejoramiento, desde una disciplina saludable, que involucre las emociones. Amar a la patria, es hacer siempre el mejor esfuerzo, y sentir satisfacción por los logros alcanzados sin debilitarnos por la ambición o el conformismo, el logro de la Selección nos permite visualizar el próximo mundial con enorme entusiasmo y la vida diaria y el futuro, con sed de triunfo.

Yorleny Jara Vásquez

Junta Directiva Colegio Profesionales en Orientación