Enviar
Mucho Tigres para el león
Alajuelense salió goleado de México y quedó eliminado de la Liga de Campeones de la Concacaf

Sin pena ni gloria, bueno sí, con mucha pena y hasta vergüenza salió Alajuelense del Estadio Universitario, del famoso volcán, al ser aplastado por Tigres 5 a 0.
Los manudos no llegaron, fueron un fantasma en tierras del norte de México, que tan solo divagaron por cinco minutos, antes de ser devorados por un tigre hambriento, que no encontró un león que le ofreciera resistencia.
Y es que Alajuelense podía ganar o empatar para clasificar, apostó por lo segundo y salió goleado. Sus delanteros se quedaron en el banquillo, mientras que Ricardo Ferreti le mandó todo el arsenal.
Damián Alvarez hizo fiesta con José Salvatierra y ya a los cinco minutos le puso en bandeja el pase gol a Elías Hernández, quien con potente remate venció a Patrick Pemberton.
Allí se acabó el partido, la Liga estaba preparada para defenderse, apostar a algún contragolpe, pero jamás para ir al frente, para llevar el peso del compromiso.
Y así cayó el segundo, de balón parado, tiro de esquina, en las alturas la ganó Carlos Salcido y el balón lo terminó de impulsar Juninho, ante la suave marca de la zaga nacional.
Se veía venir lo peor, Pemberton le quitó el tercero a Luis García, pero no lo pudo hacer con Allan Pulido, quien pulió su remate, en una acción con Alvarez, para en 33 minutos decretar el 3 a 0.
La Liga no existió, al punto que el arquero Enrique Palos, en todo la primera parte, solo recibió un remate directo y fue en el epílogo, obra de Pablo Gabas.
Nadie se salvó, la defensa era un coladero, los laterales eran superados con facilidad y los centrales, Acosta y Palma perdieron todos los mano a mano, la media ni defendía y menos atacaba y la delantera no falló, porque no hubo.
A los 30 segundos de reiniciado el compromiso, cuando Oscar Ramírez ni siquiera se había acomodado en el banquillo, cayó la cuarta anotación, de nuevo obra de Pulido ante jugada de Damián que repelió Pemberton y solo tuvo que tocar.
La fiesta tenía que ser total y falta una anotación, cargada de magia, de esas que valen el boleto. Quién si no Pulido, dentro del área amagó a Acosta y ante la salida del arquero, con elegancia le tocó por encima. Golazo.
Faltaba mucho tiempo, pero el daño estaba realizado, la goleada consumada y la eliminación en el bolsillo. La Liga dio pena y un año más, se queda con el sueño de ser protagonista en la Liga de Campeones.

Cristian Williams
[email protected]
Ver comentarios