Moda española da lección de buen hacer costurero
Ágatha Ruiz de la Prada propone diseños geométricos asados en sus ideas “de toda la vida”.AFP/La República
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TENDENCIAS

57 ediciones cumple la Semana de la Moda de Madrid

Moda española da lección de buen hacer costurero

Las principales tendencias de la industria están reunidas esta semana en Madrid

La Mercedes-Benz FashionWeek Madrid atraviesa el ecuador de su 57 edición marcada por los desfiles de Juanjo Oliva y Juan Duyos, dos diseñadores que han dado una lección de buen hacer costurero, en una jornada que también ha contado con el color y la diversión de la internacional Ágatha Ruiz de la Prada.
Esta última ha cerrado la jornada de la cita española con la moda con un desfile colorido en el que ha revisado los que considera “grandes éxitos” de toda su carrera, como los vestidos de aro, el traje pelota, el de flor o el arco iris, eso sí, todo en terciopelo y con la incorporación de colores pastel, nuevos en su repertorio.
“Igual que un músico presenta un disco con sus grandes éxitos, yo he presentado mis grandes éxitos, no los que lo han sido desde el punto de vista comercial sino los que he decidido yo”, ha indicado a EFEstilo la diseñadora.
Todo un año ha dedicado a estudiar su propia trayectoria en los que Ruiz de la Prada ha permanecido fiel a su misma idea de mujer moderna que apuesta por el optimismo.
Los diseños que propone para el próximo otoño son geométricos: rectángulos, círculos, esferas y cubos, en corto y largo, basados en sus ideas “de toda la vida”. Junto a las flores, estrellas y corazones, sello inconfundible de Ágatha Ruiz de la Prada, se han visto diseños navideños con espumillones gigantes o meninas, todo un juego de niños que ha llenado de color la pasarela madrileña.
Los tonos más suaves como los pasteles azul, rosa, gris y verde agua que, dice la diseñadora, “están muy de moda”, se mezclan con los “suyos” —fucsia, rojo, naranja o pistacho—, en una colección de la que Ágatha se muestra muy orgullosa y que cree que es una de las mejores, si no la mejor, de las que ha creado desde el primer desfile que hizo en 1981.
Juanjo Oliva consiguió seducir al público con una oda al vestido, una prenda que debe abandonar las ocasiones especiales para que se “pueda utilizar en casa y en la calle”.
“La moda hay que vivirla y ponérsela. Por eso hay que ayudar al público a desearla y comprarla”, ha explicado Oliva. Así, el diseñador ha trabajado tejidos más fáciles para sus vestidos, de tal forma que puedan meterse en una maleta sin que se arruguen.

Madrid / EFE

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