Mejor meta: Inflación o crecimiento económico
Controlada la inflación, el tema central es cómo desencadenar el crecimiento, indica Leiner Vargas, economista. Archivo/La República
Enviar

Es una cuestión legal, pero podría cambiar

Mejor meta: Inflación o crecimiento económico

La crisis cambió los bancos centrales, ya que se preocupan más por el crecimiento, dejando de lado la inflación

La meta de los últimos años para el Banco Central es tener controlada la inflación, dejando como secundarias el crecimiento económico y el empleo.
Esto porque la ley se lo indica, pero el escenario en otros países es distinto, donde prefieren impulsar la economía, antes que tener controlado el valor de los precios.

201308182331000.N34.jpg
Hay quienes han pensado seguir un modelo más moderno, como el de Estados Unidos, Japón o Reino Unido, donde tienen en su legislación ambas metas, aunque sean objetivos contradictorios. Así, el Central podría cuidar tanto la estabilidad del colón como impulsar medidas para ver crecer la economía nacional y bajar los niveles de desempleo.
Es claro que se requeriría un cambio en la legislación del Banco Central para que este tenga como norte de su política monetaria realizar acciones para impulsar la economía, como bajas en tasas o enviar más colones al mercado —que claramente subirían la inflación— pero hoy no es así.
“El impedimento hoy es legal. Luego la pregunta sería cuál será el número de la inflación que me permita ocuparme de la actividad económica, pero mientras eso no esté claramente definido, yo no me atrevo a pedirle al banco que se preocupe por la actividad económica; o bien, habría que hacerle una reforma a la ley del Banco para que la actividad económica y el pleno empleo se convierta también en un objetivo principal”, explica Walter Chinchilla, economista de Pymeconomía.
En Estados Unidos la Reserva Federal sí puede hacer las dos cosas porque las tiene estipuladas en su ley. Así, tienen que estar haciendo malabares porque estos son objetivos contradictorios, pero hoy ganan más las acciones de crecimiento de la economía, y todo lo que impulse el empleo, antes de controlar los precios.
Antes de la crisis de 2008-2009 se promovió en el mundo la estrategia de metas de inflación, que implicaba el uso de todo el instrumental de política monetaria en pos del objetivo inflacionario.
“La crisis cambió eso, los bancos centrales se preocuparon —y siguen preocupándose— por el crecimiento, dejando de lado la inquietud de la inflación. Cuando la producción se viene en picada y el desempleo crece, los precios ocupan una prioridad secundaria. Las condiciones de una economía en crisis de producción, en todo caso, no son inflacionarias”, explica Fernando Rodríguez, economista.
No es tan mecánico pero la restricción monetaria mal informada y ejecutada puede ser muy recesiva.
“Controlada la inflación, el tema central es cómo desencadenar el crecimiento, pero eso requiere de mucho más que una simple relajación de la parte monetaria, lo anterior requiere de una nueva y coherente propuesta en materia productiva”, indica Leiner Vargas, economista de la Universidad Nacional.
En esto el gobierno actual —si bien no podría hacer mucho en lo que falta— al menos no debería estorbar en el proceso de crecer, tratar de invertir más en infraestructura, fomentar el crédito y el crecimiento de las pymes y nuevos emprendedores, así como facilitar el desarrollo de nuevo valor agregado en el campo empresarial.

Fabio Parreaguirre
[email protected]

Ver comentarios