Enviar

La falta de gestión y de auditores de Hacienda frena el combate a la evasión, que debería remediar en buena medida el problema del déficit fiscal


Más auditores se necesitan en Tributación

Mientras el país se encuentra en la peligrosa cuesta abajo del aumento, cada año, de su gasto público, sin tener suficiente dinero con qué pagarlo, la falta de gestión frena el combate a la evasión fiscal, que debería remediar en buena medida el problema.
El tema se aborda en una nota de análisis de este medio ayer, en donde se pone de relieve el hecho de que la nueva ley de Fortalecimiento de la Gestión Tributaria, si bien aporta ciertos instrumentos adicionales para el cobro de los tributos, hay una “gran diferencia entre lo que dice la ley y lo que se hace en la práctica”.
Esto ocurre porque aparentemente hay unos 300 auditores en Hacienda (una estimación hecha por especialistas que no se logró confirmar) y cerca de 220 mil contribuyentes (de acuerdo a un reporte en la web de Deloitte) entre los cuales 500 serían compañías consideradas grandes.
Así las cosas, muchos piensan que sus empresas tienen muy pocas posibilidades de ser visitadas por Hacienda para ser auditadas. Esto, sumado a que en este país nunca alguien ha ido a la cárcel por fraude fiscal, fomenta sin duda la evasión.
Sin embargo, esta imposibilidad de fiscalizar a todas las empresas del país, podría irse solucionando, tal como lo manifestó a este medio un abogado especializado en tributos, sin contratar más gente, sino reasignando contadores de otros departamentos, formándolos como auditores y readecuando sus salarios.
Esta posible solución, por otro lado, no es diferente de la que debería implementarse en muchas otras dependencias públicas en donde pueda faltar personal capacitado para algún fin específico, a fin de dejar de gastar en consultorías, echando mano de muchos funcionarios subutilizados en diversas secciones o departamentos de la red de instituciones estatales o del gobierno central.
Se trata en definitiva de una parte de la necesaria reestructuración del Estado que, además de realizar estos movimientos debería utilizar recursos humanos de oficinas cuya función está duplicada o triplicada.
Este mayor aprovechamiento de los funcionarios públicos evitaría graves situaciones como la comentada recientemente en este mismo espacio, relacionada con aumento de las planillas del Estado, como ocurre en el caso de Aviación Civil.
Una mejor gestión frenaría la creciente obesidad del Estado al evitar incrementos en los presupuestos anuales hechos para aumentar las planillas públicas.
 

Ver comentarios