Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 6 Febrero, 2013

Es posible que la Presidenta esté rodeada de “aduladores” que le dicen que hay que “ignorar las encuestas”, que “todo está bien” y que el meollo del problema es que el “pueblo no entiende todo lo que está haciendo por ellos”


Mala evaluación impacta en Presidenta

Dos de cada tres costarricenses opinan que Laura Chinchilla desempeña mal o muy mal sus labores como presidenta; la verdad es que este hecho penoso no nos sirve a los habitantes. ¡¡Ni para el morbo!!
La presidencia de Costa Rica constitucionalmente es una de poder mínimo, no como lo es en otros países, como México por ejemplo, y mucha de la capacidad de realizar acciones y llevar el país hacia adelante depende de la influencia personal de quien ocupa el cargo.
En la actualidad un 55% de los nacionales tiene una opinión desfavorable de Chinchilla como persona, y aún más, cree que no ha sabido manejar el puesto que ocupa.
¿Qué tipo de influencia puede tener entre sus copartidarios de la Asamblea Legislativa? Y ni hablar de los diputados de oposición, los sindicatos del sector público, los funcionarios de las instituciones, los financistas y el pueblo en general.
Cualquiera que trate con ella estaría consciente que es la jefa del Estado, pero que pueden “evaluar” lo que dice.
El vacío que se ha creado en la presidencia se puede entender por la presencia frecuente de grupos en las calles protestando y bloqueando. También se puede reconocer por la manera en que se refieren a la Presidenta algunos comentaristas.
Es posible que la Presidenta esté rodeada de “aduladores” que le dicen que hay que “ignorar a las encuestas”, que “todo está bien” y que el meollo del problema es que el “pueblo no entiende todo lo que está haciendo por ellos”. “Les falta información sobre los logros” dirían.
La realidad es que en la actualidad la encuesta de la CID/Gallup revela que el desafío principal del país es la corrupción en el gobierno.
Hay que entender que “corrupción” para el costarricense tiene muchas excepciones y en los pueblos tiene más que ver con que “no cumplen con sus deberes, los que les estamos pagando para hacerlo”.
Entonces, la forma en que se construyó la carretera Juan Rafael Mora Porras, el problema del Puente de la Platina, las filas en el Seguro Social, la falta de protección del hampa, la fallida negociación de un plan fiscal, la deserción escolar y tantos más se perciben dentro del rubro “corrupción”.
Estos y otros problemas no se pueden ocultar con un plan de comunicación incluyendo propaganda en los medios. Y si la presidenta Chinchilla “regaña” a los comunicadores menos avanzará frente al desafío que enfrenta.
Algunos jefes de estado, cuando han enfrentado situaciones similares a la de la primera mandataria tica, se han abocado a realizar viajes internacionales, dejando a algún vicepresidente a cargo.
Son muy agradables esos viajes; nadie critica, son recibidos como “reyes” donde van, que siempre incluye los mejores hoteles, y sobre todo no hay grupos de ciudadanos “ingratos” que se pronuncian en contra de ellos.
A la presidenta Chinchilla le faltan 15 meses de gobierno, que es casi una tercera parte del total del mandato constitucional. ¡Que alguien le ayude por favor!

 


Carlos Denton

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