Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 7 Octubre, 2015

Así se expresa hoy parte de la lucha ideológica en el país, que enfrenta trabajadores del sector privado y público, y a la sociedad en su conjunto contra los sindicatos

Pizarrón

Lucha ideológica y sindicatos


Si por ideología entendemos todo lo que justifica el poder, la dominación social y política, y la explotación económica que ejerce una clase social, o un sector de ella, el financiero o el exportador, por ejemplo, o de quien está en el Poder, sobre el resto de las clases sociales y sus sectores, entonces ideología solo la producen la clase y el sector dominante para justificar su poder, dominación y explotación.
Los trabajadores no producen ideología en este sentido. No tienen que justificar su existencia en el Poder, que no lo tienen. En su lugar producen lo que se llama, en el marxismo leninismo, como método de análisis, conciencia de clase.
Con esta los trabajadores aprenden y se educan en que ellos no gobiernan, que el Estado es un órgano de opresión política en función de un grupo en perjuicio del resto de la sociedad, que los trabajadores deben organizarse, en todos los niveles posibles, para lograr el control político de la sociedad, por medio del gobierno en sociedades democráticas, o por revoluciones sociales que hagan surgir nuevas formas de organización social de la producción y estatales.
Los trabajadores que asumen la ideología como propia tienen, en este análisis, falsa conciencia.
La lucha ideológica es el escenario donde se expresan los diversos intereses políticos, económicos y sociales organizados, donde se proponen modelos ideales de sociedades para vivir y formas democráticas, o más democráticas, con más o menor participación ciudadana, de ejercer el gobierno o el poder político. En función de esto los grupos se enfrentan por mantener la organización sociopolítica existente o por superarla.
En la lucha ideológica los grupos dominantes hacen ver que los grupos dominados o excluidos del poder, no tienen capacidad de gobierno, ni están preparados para gobernar, y que es un riesgo productivo y político que asuman el gobierno.
Hacen ver una sociedad ideal de ejercicio de libertades y derechos, de derechos humanos en general, priorizando la libertad económica y la del mercado.
Hoy también trasladan la crisis financiera, el déficit público y las limitaciones del presupuesto nacional al abuso generado en los beneficios sociales y salariales de los trabajadores, logrados por sus convenciones colectivas, y por los sistemas y regímenes de pensiones públicos, poniendo de ejemplo instituciones como ICE, UCR, poderes públicos.
Los grupos dominados y excluidos del poder real, tratan de evidenciar que quienes gobiernan lo hacen en función de determinados intereses de lo cual se beneficia un pequeño grupo que se apropia de la riqueza social, que genera pobreza e informalidad laboral, que gobierna corruptamente, que se aleja en su gobierno de la protección social y económica de las grandes mayorías, que se orienta a desmantelar las instituciones sociales logradas, que tienden a destruir el Estado Social de Derecho existente, a privatizar las principales instituciones públicas estratégicas, que no impulsan políticas sociales y que, con su actuar, generan una brecha social cada vez más amplia, que incrementa el desempleo, la pobreza, la falta de condiciones mínimas de vida, disminuye el salario y encarece la canasta básica, y que por ello se agudiza la lucha social.
Así se expresa hoy parte de la lucha ideológica en el país, que enfrenta trabajadores del sector privado y público, y a la sociedad en su conjunto contra los sindicatos.

Vladimir de la Cruz