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Jueves 21 Marzo, 2013

El conjunto de habilidades que conforman el liderazgo son difíciles de enlistar y describir y es posible encontrar múltiples definiciones


Liderazgo: habilidad que parte de la humildad

Las habilidades blandas son destrezas enfocadas principalmente a las relaciones interpersonales, así como a la forma en que las personas reaccionan ante los retos que se presentan día a día en las organizaciones.
Los procesos educativos con los que se obtienen muchas de estas habilidades son informales; no se desarrollan de manera consciente sino por medio de actividades complementarias a los programas educativos.
El liderazgo, una de las habilidades blandas más buscadas por el sector empresarial, no es una destreza fácil de obtener. El conjunto de habilidades que conforman el liderazgo son incluso difíciles de enlistar y describir y es posible encontrar múltiples definiciones.
El gurú del liderazgo Jim Collins propone una serie de niveles de liderazgo, cuyo tope es el ‘Nivel 5’; él indica que este nivel se caracteriza por la humildad, indispensable para liderar grupos de manera adecuada. ¿Cuántas veces nos topamos con un proyecto que no avanza porque alguien se atrinchera en una idea por simple orgullo?
Con este pequeño ejemplo podemos percibir que las habilidades blandas están en realidad sustentadas sobre valores. Hay un abismo entre lograr que un colaborador desarrolle una habilidad dura (como aprender a usar un programa informático) a que desarrolle una habilidad blanda (como ser un líder a base de humildad).
Algunos piensan que no es posible desarrollar habilidades blandas entre el personal de una organización, pero estas habilidades pueden ser aprendidas por cualquier persona. Para esto se requiere un cambio sustancial y este debe lograrse con ejercicios constantes a nivel personal.
El primer paso es generar un entendimiento en el colaborador de que estas habilidades son importantes para él o ella. No solo para ser competitivo en estos tiempos, sino también para tener una vida más placentera y humana.
Las personas en la organización son las principales protagonistas de este proceso de aprendizaje, pero la organización misma también es relevante. Esta debe tener consolidados los valores necesarios para que de una manera práctica y cotidiana se facilite el proceso de aprendizaje en las personas.
En el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) estamos comprometidos con que la nueva generación de científicos e ingenieros, hombres y mujeres, cuente con este conjunto de habilidades de forma tal que les resulte más sencillo adaptarse a las necesidades de las organizaciones.
Por este motivo abordamos estos temas en nuestra plataforma llamada Club de Talento Joven, disponible en www.talentojoven.go.cr, y promovemos proyectos en los que nuestros jóvenes puedan desarrollar estas habilidades mientras aprenden sobre ciencia y tecnología. Es importante entender que la tecnología cambia muy rápido; lo que aprendamos hoy puede que no sea útil mañana, pero estas habilidades orientadas a las relaciones interpersonales serán necesarias y útiles para toda la vida. Ser un maestro de estas habilidades garantiza un exitoso desarrollo profesional.

Raúl Trejos Espinosa
Jefe, Dirección de Fomento de la ciencia y la tecnología Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones
[email protected]