Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 11 Diciembre, 2013

Si hubiera un candidato presidencial que no tomara un cinco de la “deuda política”, ¿tendría que acatar esta orden del TSE? ¡Lo dudo!


La tregua navideña

A primera vista la así denominada “tregua navideña”, decretada por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) entre el 16 de diciembre y el 1° de enero, parece una idea buena, un especie de “cese de fuego” en una guerra política. Viola el artículo 29 de la Constitución Política, pero como la Sala IV no tiene jurisdicción sobre el TSE, ¡ni modo!
Como el bulto de la propaganda política es financiado con fondos públicos y administrados por el TSE, se podría decir que “¡¡el que paga la música…!!”
Considero buena idea por unos días —tres o cuatro— antes de la Navidad que se detenga la propaganda electoral y el tejemaneje entre los candidatos y los partidos políticos. La Navidad, entre otras cosas, significa la celebración de la Paz. Pero no comparto la necesidad de tener una tregua entre el 26 de diciembre y el 1° de enero; esas fechas ¿qué tienen que ver con algo “sagrado”, pacífico o “religioso”? La respuesta es “absolutamente nada”.
Es más, los siete días de la última semana del año son muy buenos para proselitismo, las visitas a hogares, y las reuniones; la mayoría de los habitantes pasan en sus hogares, no hay presas y distracciones, y seguramente cualquier candidato presidencial con aspiraciones serias estará trabajando en la calle arduamente en este periodo de tiempo.
Entonces, ¿por qué no permitir propaganda?
¿Será que el TSE quiere dar vacaciones a su personal en ese periodo y por eso establece esa tregua de 16 días?
No dudo que los que laboran en esta institución son servidores que merecen un descanso, igual que todos los trabajadores costarricenses, pero en un periodo electoral como este que ocurre cada cuatro años, parece por razones obvias que no pueden descansar. Deberían tomar sus vacaciones después de la elección.
Durante la “tregua”, un editorialista puede escribir comentarios sobre la contienda electoral, los “blogueros” pueden pronunciarse sobre lo que quieran y las redes sociales pueden seguir en acción.
Igual se pueden realizar encuestas políticas. Prohibir estas actividades sería patentemente una violación del Artículo 29 de la Constitución Política que el TSE no creo que se atreva a intentarlo.
Realmente es el factor “dinero” que permite imponer un cese de propaganda política durante las fechas que anunció el TSE.
Esto provoca la pregunta, ¿es sano que el estado tenga un rol tan importante en la financiación de las campañas que facilita que un órgano público pueda limitar la libertad de expresión, que es un derecho fundamental de una democracia?
Si hubiera un candidato presidencial que no tomara un cinco de la “deuda política”, ¿tendría que acatar esta orden del TSE? ¡Lo dudo!
El 24 de diciembre de 1914 los soldados ingleses y alemanes en la línea fronteriza de la Primera Guerra Mundial dejaron de disparar uno contra el otro y a media noche, se pusieron de pie para cantar juntos “Noche de Paz”. Sería bonito ver algo similar en Costa Rica, pero después de inmediato tiene que seguir la “guerra política”.

Carlos Denton
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