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Sábado 21 Septiembre, 2013

Es momento para que los costarricenses honestos, actúen de manera decidida y frontal por el rescate de valores


La corrupción en Costa Rica

En vista de los acontecimientos que constantemente se dan sobre corrupción, van algunas consideraciones sobre las posibles causas que la originan.
Un elemento sustancial es la pérdida de valores que de manera continua se ha venido dando. Valores como la honestidad, integridad y respeto a los demás, eran el norte que guiaba el accionar de los costarricenses. Actualmente, más bien predominan los antivalores como “Hacerse rico sin trabajar mucho”, “No importan los medios para lograr los fines”. Es importante recordar que corrupción no solo es malversación de fondos públicos, sino que también cuando se toman decisiones para favorecer a ciertos sectores o personas, o se utilizan los puestos públicos para servirse o para beneficios personales y no a servir al pueblo.
También es corrupción cuando se paga dinero para aligerar trámites o se da el tráfico de influencias.
Se debe dar un cambio sustancial en la cultura de los costarricenses para que la transparencia y la rendición de cuentas sean parte del quehacer, con una actitud proactiva que permita un actuar regido por principios éticos y morales.
Es fundamental el papel que debe jugar el Ministerio de Educación Pública y los educadores para que proactivamente y con el apoyo del núcleo familiar, propicien una cultura de valores como la honradez, integridad y transparencia, que guíen a Costa Rica por un rumbo que propicie la solidaridad, el desarrollo económico y la protección y sostenibilidad del medio ambiente.
En varios de los hechos de corrupción detectados llama la atención que no fueron los mecanismos normales de control los que los descubrieron, sino que lo hicieron la prensa y la sociedad civil. En esta época, donde el conocimiento y la información son fundamentales, la sociedad civil y la prensa deben jugar un papel muy importante en la lucha contra la corrupción.
Si bien existe un amplio marco legal y técnico en materia de control, está claro que se debe mejorar y aplicar adecuadamente la “Ley contra la corrupción y el enriquecimiento ilícito en la función pública”. Pero además, se debe mejorar lo referente a la “Rendición de Cuentas”.
En la cultura de la rendición de cuentas, a través de la gestión del servicio, se debe informar no solo sobre la legalidad de los actos, sino que debe considerarse también la eficiencia, eficacia, calidad y economicidad con que la entidad accionó y cumplió su cometido.
Es fundamental para combatir la corrupción, que existan funcionarios comprometidos con el país, que actúen con principios éticos y morales. Que se cuente con un buen sistema de supervisión interno y mecanismos y órganos de vigilancia que operen de manera más eficiente y oportuna mediante un control integral y previo, concomitante y posterior.
Además, debe lograrse una mejor programación de las actividades del sector público al contar con un presupuesto moderno, que sea la expresión financiera del plan operativo, y este de los planes de mediano y largo plazo.
Es de recordar siempre la actuación honesta y transparente que tuvieron el expresidente Don Francisco Orlich, y el Ing. Don José Manuel Dengo exvicepresidente, que sean un norte a seguir en nuestro actuar diario. Es el momento para que los costarricenses sensatos y honestos, realicen una acción decidida y frontal por el rescate de los valores.

Bernal Monge Pacheco

Consultor