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Viernes 1 Febrero, 2013

Si a todos estos beneficios (de la industria sin chimeneas), le agregamos la oferta natural y social de Costa Rica, cualquier esfuerzo innovador en la promoción de nuestro país en el exterior, tiene asegurado el éxito correspondiente


Innovar para el turismo…

Muy lógica la inquietud del Editorial del periódico LA REPÚBLICA del 28 de enero del año en curso, la cual reclama estrategias innovadoras capaces de atraer el turismo mundial a nuestro país.
Sin conocer a fondo los planes actuales del Instituto Costarricense de Turismo, estoy seguro de que esta institución tiene dentro de sus programas promocionales del sector estas estrategias. De no ser así, la razón asiste a LA REPÚBLICA en su editorial del lunes.
Como en este caso, hay muchos otros en nuestro aparato estatal, donde la lógica y la iniciativa de la empresa privada, los ministerios y las instituciones no trascienden ni se llegan a consolidar por miopía o por no estar contempladas dentro del Plan Nacional del Gobierno de turno, como también sucede todo lo contrario, donde se consolidan ocurrencias disparatadas, que, aunque no estén contempladas en ningún programa, se llevan a cabo sin el menor titubeo y con costos obedientes a la improvisación de éstos proyectos.
Como bien lo indica LA REPÚBLICA, Costa Rica pasó de la agricultura a los servicios con una intrascendente incursión en la industria.
Providencial transición entre los años 80 y 90 que colocó al sector del turismo como uno de los principales ingresos de divisas para el país y reconocida fuente de trabajo en casi todos los sectores, lo cual le ha merecido el nombre de “industria sin chimeneas” aquí y en muchas otras partes del mundo por su múltiple oferta de trabajo y por la enorme ventaja de que el consumidor viene al país a recibir el producto sin necesidad de los engorrosos trámites de exportación.
Si a todos estos beneficios le agregamos la oferta natural y social de Costa Rica, cualquier esfuerzo innovador en la promoción de nuestro país en el exterior, tiene asegurado el éxito correspondiente.
Costa Rica es un país privilegiado desde su nacimiento. Todas las condicionantes sociales, económicas y naturales que se dieron en su momento lo hicieron diferente a la gran mayoría de los países latinoamericanos que le otorgan un lugar relevante a nivel mundial.
Surge entonces la pregunta de “por qué” ante tan gran potencial, no estamos como deberíamos estar. Lo palpamos todos los días en el sector económico, social y en la infraestructura nacional.
Situación que siempre nos lleva a pensar si será la ausencia de “planificación integral debidamente priorizada” la razón de este desacierto, en contraposición al afán de algunos de nuestros políticos de llegar a Zapote a como haya lugar a ejecutar ocurrencias, tapar huecos y apagar incendios sin ningún plan de gobierno elementalmente concebido dentro de los parámetros básicos de la planificación.

Arq. Manuel Gutiérrez R.
Ex Presidente Ejecutivo ICT