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Necesitamos un análisis de las instituciones desprovisto de clientelismo para actualizarlas y lograr un Estado profesional, fuerte y eficaz

Faltó la reingeniería del Estado

En los últimos cuatro años han crecido el desempleo y la pobreza en Costa Rica. La medida que aplicó el gobierno anterior, aumentando de forma extraordinaria los salarios en el sector público bajo el supuesto de paliar la crisis económica mundial, provocó un déficit fiscal que el país no tenía.
Esto ocurrió porque la medida se llevó a cabo sin contar con ingresos seguros para respaldarlo, pero aun si estos hubieran existido, ese aumento no habría sido lo correcto porque lo que el país necesitaba, en ese campo de acción, era, de previo (o al menos simultáneamente), un estudio despolitizado (desprovisto de clientelismo) de las instituciones para actualizarlas y lograr un Estado profesional, fuerte y eficaz. En ese aspecto, el gobierno anterior fue ineficiente además de que provocó el déficit que hoy nos tiene en problemas.
Lo anterior sumado a que era necesario tomar medidas para equilibrar mejor la economía de modo que, sin dejar de crecer, se revirtiera la tendencia al aumento de la pobreza y la desigualdad, que pone en peligro el exitoso modelo que llevó a Costa Rica a consolidarse como una nación apta para hacer negocios, vivir en paz y con una institucionalidad que solo requiere una adecuada reingeniería. Ese modelo no necesita modificarse sino modernizarse.
Lo malo suele empezar cuando se descuida la necesidad de guardar un sano equilibrio, ese sabio término medio que tantos buenos réditos suele dar en materia. La idea de vivir el presente, en el sentido de no desperdiciarlo para aquello que algunos grupos exigen, no debería nunca confundirse con la indeclinable obligación que adquiere un gobierno de pensar en el futuro de la nación que, por cuatro años, un pueblo ha puesto en sus manos. No olvidemos que los placeres de corto plazo suelen acarrear problemas de largo alcance.
Hoy estamos viviendo esos problemas porque Costa Rica fue el sétimo país en vías de desarrollo en el cual crecieron las tasas de desempleo y de pobreza, como lo detalla una nota de este medio ayer.
Aunque la crisis económica mundial de hoy fue provocada por unos pocos, afectó a las grandes mayorías del mundo. Del mismo modo, la forma de enfrentarla de cada país afecta a la mayoría de la colectividad aunque son las decisiones de unos pocos, los gobernantes, las que pueden resultar acertadas o no.
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