Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 15 Enero, 2014

Dos personas pudieran ser elegidas a ocupar la presidencia del país entre el 2014 y 2018; Johnny Araya del Partido Liberación Nacional y José María Villalta del Frente Amplio


Faltan 19 días para las elecciones

Si no hay un acontecimiento de gran envergadura, ya son dos las personas que pudieran ser elegidas a ocupar la presidencia del país entre el 2014 y 2018; Johnny Araya del Partido Liberación Nacional (PLN) y José María Villalta del Frente Amplio (FA). Hay nueve aspirantes más, pero ninguno ganará la elección del 2 de febrero. Otto Guevara disfruta de un buen caudal de intención de votos, aunque bastante menor a lo recibido por Araya y Villalta, pero no tiene posibilidad de ser elegido; el pueblo simplemente prefiere a uno de los dos que van adelante.
Un panorama con dos candidatos fuertes y algunos pequeñitos ha sido la norma en Costa Rica desde por lo menos 1978, y solo en las elecciones del siglo XXI ha habido una oferta cada vez más frondosa de aspirantes y sus partidos, en algunos casos bastante personalistas.
Pero en el pasado cuando hubo carrera bifurcada, realmente hubo poca diferencia entre los candidatos y sus ofertas. Cada uno de ellos “tiraba” hacia el centro y finalmente el votante escogía entre “colores” y “personalidades.” Sabían de antemano que no iban a ver un cambio dramático en el rumbo del país según el candidato elegido.
Pero ahora en 2014, con dos candidatos, hay una clara diferencia entre la visión país que tiene Araya, por un lado, y Villalta por el otro. La diferencia es ideológica y también existencial.
La raíz de la diferencia estriba en la percepción que cada uno, y su partido político, posee del rol en la sociedad que pudieran ostentar el sector público y el productivo respectivamente.
El liberacionista, de cepa socialdemócrata, percibe un papel importante del estado en lo que es la protección de los que menos tienen en la sociedad, protegiéndoles y asegurándoles “oportunidades amplias” para mejorar su situación, pero también entiende que es el sector privado el que produce la riqueza que necesita el país para crecer y mejorar el nivel de vida para todos los costarricenses.
El candidato del FA también quiere proteger a los que menos tienen, ofreciéndoles oportunidades, pero a diferencia de Araya ve un papel mucho más preponderante del estado, incluso dándole al sector público opciones productivas. Mientras que Araya da la bienvenida a la inversión extranjera, Villalta mira a este tipo de capital con bastante recelo.
Ambos coinciden en su deseo de proteger a la clase trabajadora, y en especial a los que están organizados en sindicatos, que dicho sea de paso en Costa Rica son principalmente del sector público, pero Villalta se extiende mucho más allá en su interés de proteger a las organizaciones sindicales. Por ejemplo, Ronald Blear del sindicato de estibadores ha anunciado que Villalta se ha comprometido con él a parar el proyecto del megapuerto en Moín, si es elegido.
La socialdemocracia tiene su raíz en el marxismo, igual que la ideología del FA, pero el primero está mucho más orientado al derecho del ejercicio de la libertad por cada ciudadano.
En 19 días los costarricenses deciden cuál visión país prefieren.

Carlos Denton
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