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La falta de planes preventivos aumenta las consecuencias del cambio climático y sus costos

Falta de prevención sale cara

El riesgo de posibles desastres causados por los fenómenos que trae el cambio climático al país, requiere acciones de prevención que no se han realizado.
Las consecuencias de esta falta de planes preventivos las vemos hoy en Limón pero podrían presentarse en otros lugares del territorio nacional, además de sufrirlas la economía en general.
Hoy los habitantes de esa provincia del Caribe lloran muertos y desaparecidos, además de los daños materiales. En otros momentos fueron zonas del Valle Central las golpeadas por derrumbes y desbordamientos. Guanacaste sufre ya por la sequía.
Los estudiosos han advertido, muy puntualmente al menos desde los primeros meses de este año, sobre la necesidad de llevar a cabo planes preventivos.
Por ejemplo, investigaciones hechas por el Instituto Meteorológico Nacional y el PNUD revelan que “Limón, sigue siendo la provincia de mayor vulnerabilidad, tiene alto riesgo de ser impactada por eventos lluviosos extremos, mientras que Guanacaste y Puntarenas, de alta vulnerabilidad también, presentan alto riesgo de ser impactados por eventos extremos secos”.
Los expertos han explicado que el país necesita tomar medidas urgentes de adaptación para reducir los efectos adversos de los cambios en el clima en el sector hídrico, y los impactos de este sobre los sectores sociales, económicos y ambientales.
Sin embargo, esas voces de alerta no parecieran tener eco en quienes deben definir políticas al respecto.
Es necesario limpiar y ahondar los cauces de los ríos y lagunas para que sean capaces de almacenar mayores caudales de agua sin desbordarse.
El informe antes mencionado destacó que “Costa Rica requerirá invertir fuertemente en la adaptación del sistema agropecuario, así como la necesidad de lograr un ordenamiento territorial que considere el riesgo de los eventos climáticos y la búsqueda de opciones de reasentamiento para las poblaciones que se verán más afectadas”.
Hay que readaptar todo los sistemas de gestión y distribución de agua potable estableciendo prioridades y educando a la población para un uso racional de este líquido. Es necesario contar con el marco legal idóneo para el buen uso y protección del recurso hídrico a fin de garantizarlo en cantidades suficientes a toda la población.
El sector salud debe trabajar seriamente en el fortalecimiento institucional para que esté en condiciones de atender los retos derivados de los fenómenos del cambio climático en los centros hospitalarios locales y nacionales. Esto son algunos ejemplos de lo que, entre otras medidas, le urgen al país para poder decir que se está gestionando con responsabilidad lo relacionado con la prevención y los desastres por el cambio climático.

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