Enviar

Asesoran e impulsan campañas de sus elegidos

Expresidentes mueven sus fichas

De los últimos seis, solo dos están fuera de la arena política

Hace varios años que se desprendieron de la banda presidencial, pero muchos de ellos se mantienen más que activos en la política, no solo opinando y dando conferencias, sino también actuando como padrinos políticos que mueven sus fichas para sentar a sus allegados en la silla presidencial.
En el caso de los exmandatarios provenientes de Liberación Nacional, esto se demuestra cuando allanaron la candidatura de Johnny Araya y al mismo tiempo, detuvieron los deseos de Rodrigo Arias de ir a una convención nacional.
En la otra acera, Rafael Ángel Calderón reaviva el ímpetu a lo interno del Partido Unidad Social Cristiana, buscando nuevas figuras para catapultar a la escena política, y de esta forma, derrotar a los verdiblancos.
La prueba más evidente de padrinazgo político es el exmandatario Luis Alberto Monge, quien es el tío de Araya.
Alejado de la agenda nacional, del partido de sus amores y de los procesos electorales durante más de una década, Monge sorprendió a todos al regresar el año pasado a la arena política.
Primero apareció de forma tímida, comunicando sus deseos de rescatar al Liberación histórico, pero después tomó un papel protagónico en la campaña arayista.
Atrajo al precandidato Antonio Álvarez a la tendencia arayista y más tarde, hizo lo propio al tender puentes con el otro aspirante Fernando Berrocal para que renunciara a sus intenciones presidenciales.
Asimismo, a finales del año pasado, mantuvo varias reuniones con el exmandatario José María Figueres, para solicitarle que no presentara su precandidatura o en su defecto, que se uniera al movimiento de Araya.
Finalmente, unió los hilos del partido y de alguna dirigencia para crear un frente común en contra de los hermanos Óscar y Rodrigo Arias, a quienes acusa de haber conducido supuestamente al PLN por la senda del neoliberalismo.
De manera similar, Figueres reapareció en la escena política del país cuando nadie lo esperaba.
A finales de 2011 alborotó el avispero cuando regresó a suelo nacional tras casi una década de ausencia.
El autoexilio en España que se impuso a raíz del caso ICE-Alcatel, terminó cuando llegó en diciembre de ese año, se comió un tamal con la prensa e inició una gira por el territorio nacional para “conocer su actualidad”.
Como parte del proceso, Figueres se conducía como todo un precandidato, sobre todo al anunciar su “Vía Costarricense”, la cual, pretendía ser una especie de brújula para conducir a Costa Rica por la senda del desarrollo en el nuevo siglo.
Sin embargo, los números en las encuestas no le salieron y tras visitar el país unas siete veces, desistió de sus intenciones.
El caso del dos veces presidente, Óscar Arias, es uno de los más particulares.
En principio, estaba metido de lleno en la campaña de su hermano Rodrigo, quien quería ser el candidato del PLN y presidente del país.
Participaba en giras, tomaba la palabra en encuentros con seguidores y dirigencia y salía en anuncios de televisión.
No obstante, a finales del año pasado y ante la dificultad de que su hermano alcanzara en las encuestas a Araya, le pidió abandonar la carrera electoral. El consejo fue bien recibido y varios días después, Arias anunció su decisión.
Ahora, Óscar y Rodrigo defienden en los procesos internos a la dirigencia arista, con el objetivo de que la tendencia no se diluya en los próximos cuatro años.
Otro de los expresidentes que está metido claramente en política electoral, es Calderón, quien fue señalado en el pasado por un supuesto caso de corrupción.
El socialcristiano es el líder de un movimiento a lo interno del PUSC, que busca evitar un tercer mandato consecutivo de Liberación.
Hasta el momento, Calderón no solo impulsa esfuerzos de una coalición nacional con el Movimiento Libertario, sino que es el padrino político de Rodolfo Hernández, director del Hospital de Niños, que presentaría su precandidatura.
“Tengo entendido que él presentará sus aspiraciones el mes entrante. El es una persona honesta e intachable que podría motivar a la gente a votar”, indicó el propio Calderón.
De los últimos seis exjefes de Estado, solo los socialcristianos Miguel Ángel Rodríguez y Abel Pacheco se mantienen fuera de la arena política por diversas razones.
Ahora, a un año de los comicios solo queda ver quién moverá mejor sus fichas en el ajedrez de la política nacional.

201302122220360.n1.jpg

Esteban Arrieta
[email protected]

 

 

Ver comentarios