Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 10 Octubre, 2012


¿Está usted preparado?

El terremoto del mes pasado trajo consigo dos lecciones para los habitantes; primero que la naturaleza puede producir desgracias en cualquier momento, y segundo, que el gobierno no está en condiciones de ayudar a los afectados.
La CID/Gallup en sus estudios ha preguntado a los costarricenses si se han preparado para una eventualidad en que un cataclismo deje sus hogares sin agua y energía eléctrica y quizás donde no puedan movilizarse fuera de sus hogares; nueve de cada diez responden que no han hecho nada.
El “pueblo más feliz del mundo” piensa que es mejor “jugársela.”
Para los que sí consideran importante prevenir y comprar para sus hogares algunos artículos por si acaso ocurre una emergencia, he preparado una lista de lo que considero podrían adquirir.
Para comenzar es importante tener una estufa de gas, aunque fuera solo una plantilla para calentar alimentos y café; después tener agua embotellada suficiente para su familia por tres días. En cuanto a alimentos tener latería con atún, ciertos tipos de carnes, frijoles molidos, verduras, y sopas. También tener pastas, arroz, frijoles, avena, y leche y jugos en tetra brik.
Además de alimentación, el hogar debería almacenar artículos básicos para atender la salud de la familia; alcohol, algún antidiarreico, aspirinas, algodón, curitas, algo contra el estreñimiento y quizás un antialérgico. Para la higiene personal se necesita jabón, papel higiénico, pasta dental, artículos de limpieza del hogar y de la cocina y otros. Tener siempre el teléfono celular bien cargado es importante, igual que tener un radio que opere con pilas.
Esta lista es lo mínimo que se necesita para un hogar de clase media para aguantar un evento serio.
En otros países se ha notado que es la clase media la más prevenida frente a estas situaciones. Los de menos capacidad adquisitiva, que viven de quincena a quincena, no están en condiciones de almacenar permanentemente una canasta básica como la descrita, mientras que los adinerados muchas veces no tienen nada en la despensa porque acostumbran comer mucho en restaurantes; esto es especialmente cierto de las parejas que no tienen niños y donde ambos trabajan.
Para los que quieren tener más que lo descrito, pueden agregar a la lista de “necesidades” unas latas de frutas en almíbar y de semillas de marañón y también unos chocolates, unas cajas de papas y huevos en polvo, un jamón serrano, unas galletas de soda enlatadas, y quizás unas dos o tres botellitas de vino tinto.
Si deciden salir a comprar su “reserva” este próximo fin de semana, sería importante apuntar la fecha de la compra y tener presente las fechas de vencimiento de los productos; así se pueden ir usando y sustituyendo según avanza el calendario.
Deberían pensar cómo van a sobrevivir en familia por tres días sin tener televisión. Sería bueno tener algunos libros en la casa y quizás unos juegos como Monopoly en que se puedan ocupar; probablemente prefieren la versión “on line,” pero tampoco tendrán Internet.

Carlos Denton
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