Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 18 Agosto, 2014

No existe ningún plan de corto, mediano y largo plazo para reducir los costos de la energía a los niveles que se requieren


Energía en la encrucijada

El abastecimiento nacional de energía se encuentra en una encrucijada. Mientras el país busca crecer y mejorar la calidad de vida de todos, el abastecimiento energético nacional de alto costo no permite sostener este esfuerzo.
Si no hay cambios, los costos seguirán aumentando poniendo al país en una ruta de mayor pérdida de competitividad que afectará aún más el desarrollo, el empleo y la pobreza.
Y no existe ningún plan de corto, mediano y largo plazo para reducir los costos de la energía a los niveles que se requieren.
Pero además se están dando contradicciones. Con respecto a la electricidad, mientras que en el Gobierno se indica que se busca un sistema eléctrico compuesto de un “100% de energías renovables”, en el ICE se indica lo contrario, señalando que lo anterior es más caro y aumentaría la vulnerabilidad del sistema eléctrico.
En el Plan de Expansión de la Generación Eléctrica del ICE para el periodo 2014-2035  se señala lo siguiente:
“En el sistema de generación, basado en fuentes renovables, es necesario mantener un balance de recursos y tecnologías, para que la matriz energética sea robusta y al mismo tiempo económica.
Las fuentes renovables experimentan por naturaleza variaciones fuera del control del operador del sistema y solo se pueden explotar con ventaja si existe algún complemento para asegurar la continuidad del servicio aun cuando las fuentes renovables disminuyen. Las plantas térmicas son las más adecuadas para dar este servicio.
No disponer de la adecuada capacidad térmica eleva desmesuradamente los costos de producción, puesto que habría que realizar el respaldo usando otras tecnologías, que aunque pueden tener costos operativos bajos, tienen costos de inversión mayores”.
Con respecto a los combustibles importados, que representan las dos terceras partes del consumo de energía del país, se dice que se debe “reducir la dependencia energética” del exterior y se debe “enfrentar la reducción de la producción petrolera y la consecuente escalada en los precios del petróleo”, pero más bien se promulga un decreto de moratoria por siete años a la “exploración y explotación de los depósitos de petróleo en el territorio nacional”, se busca desarrollar la refinería de Recope con un enfoque exclusivo en el petróleo importado y se analiza la incorporación del país a PetroCaribe (que es también petróleo importado).
Lejos de “reducir la dependencia energética” del exterior, estas acciones la aumentan y nos exponen aún más a “la consecuente escalada en los precios del petróleo”.
Y mientras el mundo avanza también hacia el gas natural, que es mucho más barato y ambientalmente superior al petróleo, más bien se fomentan las importaciones de energía cara provenientes del hostil e incierto mercado petrolero internacional.
No es así como vamos a bajar los costos de la energía.

Roberto Dobles