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Viernes, 16 de noviembre de 2018



FORO DE LECTORES


El suicidio, una catástrofe

| Sábado 13 septiembre, 2014


Para muchos, la reciente muerte del actor Robin Williams fue muy sentida


El suicidio, una catástrofe

Quienes olvidan cómo vivir con las adversidades o dificultades, optan por el suicidio.
Para los allegados, una pérdida de esta naturaleza, representa más que una muerte, desencadena la sensación de que se ha suscitado una catástrofe. En algunas ocasiones se amplifican las etapas del duelo, de culpa o enojo, ante dudas sin respuesta tales como ¿Por qué lo hizo? ¿Qué pude hacer para evitarlo? ¿Cuándo debí darme cuenta?
Para muchos, la reciente muerte del actor Robin Williams fue muy sentida, por todas las veces que lo vimos actuar en clásicos cinematográficos que lograron crear nuevas visiones de mundo para los jóvenes de nuestra época. Indiscutible como transformó la discusión sobre la educación en “La Sociedad de los Poetas Muertos” o como la serie televisiva “Mork y Mindy” logró poner de cabeza muchas tradiciones que se difundían como verdades.
Su suicidio trascendió por ser un famoso, pero son muchos los que toman esta decisión para poner fin a sus problemas. En 2012, 322 personas en nuestro país se quitaron la vida, según las estadísticas del Poder Judicial.
La experiencia de investigar sobre el tema permite ver que de la misma forma que un fanático probablemente no hubiera podido evitar la muerte de Robin Williams, un familiar o un amigo tampoco puede proteger a un potencial suicida.
Hay una estrecha similitud entre la distancia física que hay entre un actor y sus fanáticos, como la distancia emocional que hay entre una persona que cierra su mundo a la vinculación con otros.
Por supuesto, colmar el entorno de visiones positivas, moderar la crítica considerando la sensibilidad de diversos temperamentos o poner en práctica la cortesía, las muestras de afecto o solidaridad, son aportes que motivan a disfrutar de la vida; pero cuando alguien elije renunciar a ella, solo él o ella puede salvarse a sí mismo, permitiendo que otros influyan su mundo.
Es siempre la muerte una pérdida difícil de superar, porque es el único mal que no tiene remedio, lo que se logra con el tiempo es la aceptación o gratitud de recordar los buenos momentos que compartimos junto a esa persona.
La mayoría de la gente desconoce que la identidad se construye y se destruye, y que este proceso no solo es natural sino también necesario. Las personas necesitamos cambiar de etapa, dejar atrás tristezas, rencores, soledades y alegrías para renovar la identidad.
Las decisiones cotidianas pueden incluir la necesidad de renunciar a un empleo, tirar el número telefónico de alguna persona con la cual debo establecer distancia o bien romper la decoración del cuarto. Inclusive las personas más exitosas y felices necesitan generar cambios en su entorno, superficiales o profundos.
Para algunos, no basta con hacer un cambio de este tipo, sino que la tristeza, la depresión, la impotencia los lleva a tomar una medida tan extrema.
Como a muchos otros, me entristece la muerte de uno de los actores preferidos, agradezco el legado que me ha dejado, hubiera sido lindo haber podido entrevistarle algún día, pero en lugar de eso, me conformaré con seguirle viendo en las exitosas películas que lo han inmortalizado.

Yorleny Jara Vásquez

Junta Directiva Colegio Profesionales en Orientación