Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 27 Agosto, 2013

Si usted fuera esa persona que toma la decisión de ser presidente de la República, ¿dejaría que le nombraran su equipo de trabajo…? ¿Lo negociaría?


El equipo

Hoy suena el teléfono de su casa. Le dan la noticia de que tiene que tomar las riendas de una organización importante con un sinnúmero de problemas, muchos de los cuales la gente dice que son imposibles de resolver. Nadie quiere tomar el puesto y si lo acepta lo criticarán por cada paso o medida que tome en su camino.
Ante ese panorama, supongamos que usted decide asumir el reto, no por llegar a la presidencia de la organización, sino porque tiene la confianza en sí mismo de lograr grandes resultados.
La pregunta para usted es: ¿Qué haría para elegir un equipo de trabajo? ¿Dejaría que se lo elijan? ¿Por votación de mayoría? Poniendo en riesgo su desempeño personal, su nombre para el resto de la historia, sabiendo que si lo hace por voto democrático, se manejarán muchos intereses, para seguir en lo mismo, en las argollas y tener menor posibilidad de maniobra y por supuesto menor confianza.
¡Yo no asumiría el reto a menos que me aseguren mi equipo de trabajo! ¿Usted?
Habrá que asegurarse, eso sí, que ese equipo de trabajo tenga las cualidades y calidades necesarias para el puesto y la responsabilidad. Ese es otro cuento. Pero al final, esa será responsabilidad de quien lo escogió, del futuro presidente de la organización.
Si un líder dejara todas las decisiones a merced del voto democrático, creo que no sería un buen líder. En especial cuando se trata de su equipo de trabajo. Es un tema sumamente delicado, pero cuando una organización está dividida en miles de intereses y grupos que buscan el beneficio de la minoría, alguien tiene que tomar el timón y decir con quién va en ese barco.
Con ello cito tres frases del general Colin Powell claves para el liderazgo:
“No se deje empujar ni por expertos ni por elites. Los expertos a menudo tienen muchos datos pero poco juicio. Las elites se cruzan tanto entre sí, que producen hemofílicos que se desangran con el menor rasguño de la realidad”.
“La organización no es la que realmente logra algo. Los planes tampoco, ni las teorías administrativas importan gran cosa. El éxito o fracaso de lo que emprendamos dependerá de la gente que participe.
Entonces, solo atrayendo a los mejores, se pueden tener grandes logros”
“En la selección de su equipo: busque la inteligencia y el criterio y sobre todo, la capacidad para proveer lo que podría estar a la vuelta de la esquina.
También busque la lealtad, la integridad, vigor y energía, un ego equilibrado y el impulso para lograr cosas”.
Desgraciadamente hoy en día y después de las últimas elecciones en América Latina, estos criterios no se han cumplido en ningún momento.
Si usted fuera esa persona que toma la decisión de ser presidente de la República, ¿dejaría que le nombraran a su equipo de trabajo…? ¿Lo negociaría?
Yo, si quiero resultados concretos, no.

Mónica Araya

Presidente CRECE
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