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Jueves 1 Mayo, 2014

Si se quiere corregir un error, es suficiente con un solo caso para aprender y que no se vuelva a repetir, pero seríamos ingenuos en pensar que se querían corregir errores


El diseño en proyectos de ingeniería

A pesar de que los ingenieros deberíamos tener claro que un mal diseño tiene un altísimo costo en proyectos de ingeniería, este proceso, que no se puede eludir de ningún proyecto de ingeniería, lo omitió este Gobierno, ya sea a través del Ministerio de Transportes o cualquier otra dependencia que conceptualizó la construcción de la trocha.
Si se quiere corregir un error, es suficiente con un solo caso para aprender y que no se vuelva a repetir, pero seríamos demasiado ingenuos en pensar que se querían corregir errores. Está más que claro que de esas omisiones, errores y faltas se nutre y vive una gran cantidad de personas.
Con solo la experiencia de la trocha, se hubiera corregido el rumbo, pero en el MOPT, no era eso lo que se buscaba.
Se pretendía continuar con ese modelo, muy rentable para unos pocos, y de un gran daño para muchos, además de un desprestigio total para el Gobierno, quien lo quiso mostrar como la obra emblemática y contundente de esta administración que ya termina.
Ahora pretenden construir, lógicamente obviando el diseño, la carretera 32 que conduce a Limón, con el mismo machote de trabajo.
Para aquellos que queremos y exigimos que no se continúe por este camino de la improvisación, y para aquellos que deben aprender de las malas experiencias y de las experiencias de otros, hago referencia al comentario que me hiciera un exitoso constructor de Norteamérica hace muchos años: “Como constructor, con buenos planos puedo construir bien o puedo construir mal, pero con planos malos no puedo construir bien”.
El MOPT en la trocha, proyecto emblemático de este Gobierno, dio un paso más al frente, se lanzaron adelante sin planos. Pero hasta aquí si fuera por ingenuidad que se llevó a cabo ese experimento de ocurrencia e imprudencia. Lo que no debe dejar dudas es que tratar de repetir ese mismo modelo, utilizando el mismo machote en la carretera 32 que conduce a Limón es porque otros intereses que no los explica ni entiende la ingeniería deben estar allí encerrados.
Viajes de entrenamiento a China, con visitas a todos los lugares turísticos del país, paseos por el río Yangtsé, visita a los soldados de Terracota, o quién sabe cuántas cosas que no alcanza la imaginación a descifrar.
En ese “proyecto” si a eso se le puede llamar proyecto de la ruta 32 le fijaron precio sin tener diseño, bien podemos decir que este es un proyecto de trocha, pero a lo grande.
Sería mejor y mas barato tener dos diseños que no tener ninguno; compararlos, confrontarlos y seleccionar la mejor propuesta. También ese ejemplo lo ha dado el MOPT, conozco por lo menos un caso en que hicieron a través de “consultorías” (dos o mas diseños) para un mismo proyecto, pero, sin que “aparentemente” se hubieran dado cuenta de esto, razón por la cual nunca se confrontaron ni discutieron las propuestas de diseño.
El ilustre profesor Ing. don Fernando Aragón en uno de los exámenes finales en la escuela de ingeniería, les puso a los estudiantes una pregunta escribir 57 veces “nunca se debe de olvidar calcular la carga muerta”. Porque decía que esto lo recordarían para toda la vida.
Parafraseando a don Fernando, deberíamos pedirles a algunos funcionarios del MOPT que escriban 57 veces, “En un proyecto de ingeniería no puede omitirse el diseño.

Óscar E. Delgado M

Ingeniero civil