Enviar

EXPOSICIÓN

El Bulli abre sus puertas en Londres

201307042228380.m9.jpg
La exposición “El Bulli: Ferran Adrià y el arte de comer” abrirá sus puertas en Londres en setiembre. INTERNET/LA REPÚBLICA
El Bulli de Ferran Adrià ha abierto metafóricamente sus puertas en Londres con una gran exposición que revela los secretos y el proceso creativo del que fue durante años el mejor restaurante del mundo.
“El Bulli: Ferran Adrià y el arte de comer”, presentada a la prensa y que abrirá al público desde el 29 de setiembre en Somerset House, es una adaptación de la muestra que acogió en 2012 el Palau Robert de Barcelona, pero con varias novedades.
Además de recorrer la historia del local desde su fundación en los años 60 hasta su cierre en 2011, la exposición londinense, que inauguró el propio chef español, incluye un rincón dedicado al artista británico Richard Hamilton, fiel cliente y admirador de la alquimia de Adrià.
Pero la principal aportación es una sala dedicada al que es el próximo proyecto del genio gastronómico, la Fundación El Bulli, que a partir de 2015 se ubicará en Cala Montjoi en Roses (Girona), donde se radicaba el ya mítico restaurante.
Somerset House, uno de los más prestigiosos museos londinenses, acoge la maqueta inédita de las instalaciones de esta Fundación, que albergará un museo, la Bullipèdia —el mayor archivo gastronómico por Internet— y un centro de experimentación de nuevos platos.
En general la muestra, muy bien diseñada en dos pisos, “sirve para entender lo que significó El Bulli”, dijo en la presentación Adrià, quien no dudó en afirmar que el restaurante (no él como chef) “fue el más vanguardista del último siglo”.
Adrià recordó ayer los mejores momentos de El Bulli y a los cocineros, ahora de elite, que pasaron por sus fogones, como Joan Roca de El Celler de Can Roca —actual mejor restaurante del mundo, según la lista de Restaurant—, Andoni Aduriz, de Mugaritz; Heston Blumenthal, René Redzepi o Massimo Bottura.
La exposición empieza con el emotivo vídeo de los tres últimos minutos de El Bulli antes de su cierre, en una sala donde domina una reproducción gigante en merengue del “bulldog” de los propietarios de los años 60 que dio nombre al restaurante, realizada por el pastelero catalán Christian Escribà y su esposa Patricia Schmidt.

Londres/EFE

Ver comentarios