EE.UU. – Siria: Interés de un ataque
Para comprenderlo mejor, veamos dos fases del conflicto con Siria y la supuesta utilización de armas químicas en contra de sus pro...
Para comprenderlo mejor, veamos dos fases del conflicto con Siria y la supuesta utilización de armas químicas en contra de sus propios civiles
(I parte)
Barack Obama, en lo que es un impromptu, decidió un ataque militar “limitado” al régimen sirio de Bashar al-Assad, por la supuesta utilización de armas químicas en contra de sus propios civiles.
La intervención sería una oportunidad de protección a la norma internacional contra el uso de armas químicas y biológicas, así como un claro mensaje a otras naciones en caso de violentar la Ley Internacional. Al menos, este es el argumento político extendido por Washington y bajo el que pretende justificar dicha intervención.
De vital importancia para EE.UU. es la caída del líder sirio, cuyo régimen es un leal aliado del desafiante Irán, país que, a través de Siria, envía armamento al grupo libanés Hezbolá (fundado y organizado por iraníes en 1982), y al palestino yihadista-nacionalista Hamás, creado en 1987.
La caída de al –Assad concretiza, a favor de los EE.UU., una pérdida política y logística significativa para Irán, debilitándolo, por lo que asegura a Israel, Turquía y a varios países del Golfo, contra la amenaza del extremismo coránico. Además, EE.UU. se beneficiaría al consolidar su rol de “policía mundial” y “garante” de la Ley Internacional.
Para comprenderlo mejor, veamos dos fases del conflicto: 1. Enero 2011 a abril de 2012. La “Primavera Árabe” motiva las protestas en Siria por grupos antigubernamentales: surge el Frente Sirio de Liberación, al que se le une más adelante Al Nursa, rebeldes militares que han jurado lealtad a Al Qaeda. El conflicto se mantiene limitado internamente. 2. El 1 de abril de 2012, Hillary Clinton se reúne con su homólogo turco, comprometiendo su país a “acelerar el fin del derramamiento de sangre del régimen” en Siria. Este compromiso marca la internacionalización del conflicto y la entrada de EE.UU. en las hostilidades.
Justificación legal. La única figura del Derecho Internacional que legitimaría dicha intervención es el “Derecho de Injerencia”, reconocimiento a que las naciones violen la soberanía de otro estado bajo el mandato acordado por una autoridad supranacional, en este caso la ONU.
Sin embargo, Rusia vetaría una resolución a favor de los planes estadounidenses, no solo por contar con su única base naval regional en Siria, sino porque, según los rusos, el ataque beneficiaría principalmente a Al Qaeda, a “los mismos terroristas que hicieron volar el World Trade Center” como lo han indicado los ministros de asuntos exteriores de Rusia y Siria.
Un segundo contexto de intervención legítima en Siria se presenta si este hubiese atacado a los EE.UU. En tal escenario, el derecho de injerencia por “auto-defensa” se justificaría legalmente. Se trata del derecho a la legítima defensa, lo que los filósofos del sigo XVII, H. Grotius (en su obra “De iure belli ac pasis”) y T. Hobbes, denominan en las relaciones internacionales como el legítimo regreso al “derecho natural”.
“Sin duda, la no observación del Derecho Internacional, vulnera el “principio de no intervención” y el “derecho de los pueblos de elegir por ellos mismos su destino”, justificando la violación de la soberanía de cualquier estado”.
Ricardo Sossa
Periodista y politólogo