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Sábado 3 Mayo, 2014

“No dar el trato igualitario dejando la definición de ‘matrimonio gay’ como segunda acepción es la chispa que ha encendido la hoguera de pasiones entre los activistas”


Discriminación gay

Un enjambre revolucionario es el que se está creando con las uniones civiles entre personas del mismo sexo alrededor del mundo, abandonando una colmena “tradicional” para crear una nueva colonia en la cultura lingüística de los pueblos.
Inglaterra, casa del diccionario más renombrado de la lengua inglesa, el Oxford English Dictionary, aprobó recientemente la ley que permite realizar matrimonios entre personas del mismo sexo, luego de que la reina Elizabeth II diera su aprobación real, en julio pasado. Pese a que la ley y la definición de palabras no cambian simultáneamente, el Oxford University ha anunciado que incluirá los cambios necesarios para adaptar la palabra “matrimonio” a la realidad actual y legal.
El Oxford define “matrimonio”, en su primera acepción, como la unión entre hombre-mujer y, en una segunda acepción, como “en ciertas jurisdicciones la unión entre personas del mismo sexo”.
En cuanto al Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), en la versión electrónica de su vigésima segunda edición se lee: “Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales”.
Se necesita hacer clic en el botón “artículo enmendado” para leer el “avance” de la vigésima tercera edición del DRAE, que dice, pero en su segunda acepción también, lo siguiente: “En determinadas legislaciones, unión de dos personas del mismo sexo…”.
No dar el trato igualitario dejando la definición de “matrimonio gay” como segunda acepción es la chispa que ha encendido la hoguera de pasiones entre los activistas, quienes consideran que si el matrimonio igualitario está legalizado en cualquier país, la definición debe aparecer a la misma “altura” y clasificación que las uniones heterosexuales, y no en un segundo renglón como acepción secundaria o terciaria.
Una reciente manifestación pro-derechos gais, llevada a cabo en San Francisco por diferentes artistas, denominada “HACKmarriage”, consistió en visitar librerías y bibliotecas para cubrir la definición tradicional de “matrimonio” en sus diccionarios con calcomanías; enmendando el concepto original como “la unión formal de dos personas a través de la cual se asocian de por vida”.
En vez de definir “matrimonio” como la unión exclusiva entre hombre-mujer, el líder de los diccionarios franceses, Larousse, adaptó el concepto incluso antes de que Francia legalizara el matrimonio gay; la versión 2014 muestra el término en su primera acepción como el “Acto solemne por el que un hombre y una mujer (o, en ciertos países, dos personas del mismo sexo) establecen entre ellos una unión…”.
Otros países con matrimonio igualitario como Canadá, definen el término evitando el uso de género, buen ejemplo para prevenir la confrontación. El Canada Space Dictionary conceptualiza la hoy polémica palabra como una “…pareja casada que voluntariamente se unió de por vida (o hasta el divorcio)”.

Ricardo Sossa

Periodista - Politólogo